El primer problema, según la azafata, es la falta de movilidad del respaldo
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Una azafata con más de 15 años de experiencia alerta sobre el asiento que nunca reservaría en un avión
La tripulante advierte de las incomodidades de viajar en esta fila, desde la falta de reclinación hasta el ruido, el frío y la proximidad al baño
Elegir asiento en un avión puede marcar la diferencia entre un trayecto cómodo y un vuelo difícil de sobrellevar. Una azafata con más de 15 años de experiencia ha explicado por qué recomienda evitar siempre la última fila del avión, una zona que muchos pasajeros reservan sin conocer sus inconvenientes.
La tripulante fue tajante en su advertencia: «Nunca reserves la última fila del avión, nunca». Según relató, en cada vuelo ve a viajeros sentarse en esos asientos «sin saber lo que implica».
El primer problema, según la azafata, es la falta de movilidad del respaldo. «La última fila no se reclina, para nada», explicó. Esto obliga al pasajero a permanecer durante todo el vuelo en una posición completamente recta, sin posibilidad de acomodarse mejor para descansar.
«Vas a pasar todo el viaje completamente recto, sin poder reclinarte para descansar», detalló la profesional, que situó este factor como una de las principales razones para evitar esa zona del avión.
Ruido, frío y proximidad al baño
A esta incomodidad se suma la ubicación del asiento, situado junto a los baños del avión. La azafata advirtió de que el pasajero no solo estará expuesto a los olores, sino también al ruido y al tránsito constante de personas.
«Además estás justo al lado del baño, lo vas a oler, lo vas a escuchar y vas a tener pasajeros esperando de pie casi todo el vuelo», afirmó. En paralelo, recordó que la parte trasera suele ser una de las zonas más ruidosas y frías de la aeronave.
«Por si fuera poco, en la parte trasera es donde más ruido hacen los motores y la zona más fría del avión, así que dormir se vuelve bastante complicado», añadió.
El mismo precio que otras filas
La tripulante también criticó que las aerolíneas cobren ese asiento igual que otros con mejores condiciones. «El problema es que las aerolíneas te cobran ese asiento igual que las otras filas. ¡No!», señaló.
Por ello, recomendó revisar bien la ubicación antes de completar la reserva. «Así que antes de reservar, fíjate bien dónde te estás sentando. Si es la última fila, paga la diferencia y cámbiate, no te vas a arrepentir», concluyó.