Iglesia neoclásica de San Jorge, el Partenón de Cantabria

Iglesia neoclásica de San Jorge, el Partenón de CantabriaCarla Royo-Villanova

Parece Atenas, pero es España: un viaje al Partenón de Cantabria y a la casa de ‘Los otros’

Tiene forma de templo griego, pero es una iglesia cristiana. Y está en un bonito rincón del valle cántabro de Iguña, donde se vive una maravillosa y sorprendente experiencia viajera que combina arte, historia, cine y naturaleza

Cantabria es infinita y sorprendente. A veces, incluso desconcertante. En un pequeño pueblo del valle de Iguña se alza, majestuosa, una iglesia que parece escapada de Atenas, conocida como el Partenón de Las Fraguas. A escasos metros, el Palacio de los Hornillos, de estilo Tudor, cambia por completo el registro de un entorno que sirvió para rodar los exteriores de ‘Los otros’, la célebre película de Amenábar.

En un pequeño pueblo del valle de Iguña se alza, majestuosa, una iglesia que parece escapada de Atenas, conocida como el Partenón de Las Fraguas

Antes de que la finca tuviera una iglesia-panteón de aire clásico y un palacio de inspiración inglesa hubo aquí una casa solariega de piedra, más sobria y antigua, vinculada a la familia Fernández de Henestrosa-Ortiz de Mioño, marqueses de Cilleruelo y condes de Moriana. La Casona de Las Fraguas es el punto de partida de la historia de un linaje que acabaría transformando este rincón del valle de Iguña en un escenario casi teatral. Levantada en el siglo XVIII y ampliada en el XIX, conserva ese aire de arquitectura montañesa noble, discreta y robusta. En la actualidad está disponible para la celebración de eventos en un entorno único.

Templo de inspiración grecorromana

Fachada de San Jorge

Fachada de San JorgeCarla Royo-Villanova

La siguiente pieza de este peculiar conjunto es la iglesia de San Jorge. Se construyó en 1890 como panteón de los duques de Santo Mauro sobre las ruinas de una antigua ermita medieval. La ambición estética de la familia y su gusto por el clasicismo explican la elección de un templo neoclásico de inspiración grecorromana, casi como una versión reducida de la Madeleine de París. San Jorge está rodeada por cuarenta columnas corintias, con arquitrabe y un frontón triangular característico de los templos clásicos. Situada en lo alto de un promontorio, desde donde se domina el paisaje del valle de Iguña, su inesperada apariencia es una de las imágenes más desconcertantes de Cantabria.

Detalle de las columnas de San Jorge

Detalle de las columnas de San JorgeCarla Royo-Villanova

El Partenón de Las Fraguas es uno de los pocos templos neoclásicos de la región, el más importante y uno de los mejor conservados. Fue donado por los duques de Santo Mauro al municipio de Arenas de Iguña para servir como iglesia parroquial y en su interior guarda imágenes de San Jorge y San Roque traídas de la antigua iglesia del pueblo.

Un palacio de película

Palacio de los Hornillos, escenario de varias películas

Palacio de los Hornillos, escenario de varias películasCarla Royo-Villanova

La culminación de la finca llegó unos años después con el Palacio de los Hornillos. Mariano Fernández de Henestrosa, I duque de Santo Mauro y jefe de palacio de Alfonso XIII, encargó al arquitecto británico Ralph Selden Wornum una gran residencia de descanso en Las Fraguas. Construido entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, el palacio rompía de nuevo con lo esperado: ya no miraba a la Antigüedad clásica, como la iglesia de San Jorge, sino al modelo de las grandes residencias señoriales de la campiña británica.

Los Hornillos se ha señalado como una de las referencias que pudieron inspirar el Palacio de la Magdalena, en Santander

El resultado fue una impactante y pintoresca country house en el corazón de Cantabria. Sus arcos góticos, ventanas de aire Tudor, verandas y altas chimeneas de ladrillo destacan entre el verde de sus jardines y los bosques colindantes. El propio Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia lo frecuentaron en varias ocasiones, y Los Hornillos se ha señalado como una de las referencias que pudieron inspirar el Palacio de la Magdalena, en Santander, residencia estival de la familia real desde 1913. Su apariencia aristocrática, aislada entre brumas y verdor, y su aire misterioso hicieron que el cine se fijara en él para convertirlo en una casa de película.

Casona de las Fraguas, otro edificio singular de este rincón de Cantabria

Casona de las Fraguas, otro edificio singular de este rincón de Cantabriabodas.net

Los exteriores del Palacio de los Hornillos fueron escenario de la célebre película de Alejandro Amenábar Los otros’ protagonizada por Nicole Kidman. La historia de una mansión inquietante y aislada en la isla de Jersey, habitada por silencios y presencias invisibles, convirtió el palacio en una de las casas más reconocibles del cine español. El cartel de For Sale que aparece en la película ha llevado a algunos visitantes a preguntarse si la casa está realmente en venta. No lo está: es una propiedad privada y no se puede visitar. Solo cabe contemplar su silueta, sus jardines y su aire misterioso desde el entorno de la iglesia de San Jorge.

Años después, el palacio volvió a quedar ligado al cine con El viaje de Carol, de Imanol Uribe, otra película ambientada en tiempos convulsos que también encontró en Las Fraguas y en Los Hornillos un escenario cargado de memoria.

La Procesión de la Luz

A 35 kilómetros de Santander, el pequeño pueblo montañés de Las Fraguas conserva una de las tradiciones más evocadoras del valle de Iguña: la Procesión de la Luz, que se celebra cada 15 de julio en honor a la Virgen del Carmen y está declarada Fiesta de Interés Turístico Regional. Esa noche, el alumbrado público se apaga y el recorrido queda iluminado por velas, en una atmósfera íntima y casi escenográfica que parece prolongar el carácter insólito del lugar.

El Ayuntamiento de Arenas de Iguña propone desde Las Fraguas la ruta circular Rincones de Valdeigüña, un paseo sencillo de algo menos de seis kilómetros

El entorno invita, además, a mirar más allá de la finca. El Ayuntamiento de Arenas de Iguña propone desde Las Fraguas la ruta circular Rincones de Valdeigüña, un paseo sencillo de algo menos de seis kilómetros que permite recorrer Palacio, Palazuelos, Cohiño, San Cristóbal y Pedredo. Es una forma tranquila de entender el paisaje que rodea a San Jorge y Los Hornillos: pequeños núcleos, prados, caminos y casonas que devuelven al viajero a la Cantabria más rural después de tanta arquitectura inesperada.

Ermita de San Román de Moroso

Ermita de San Román de MorosoMottaW

A poca distancia, el valle guarda otros hitos que completan la visita. En San Juan de Raicedo aparece el rastro del románico; en Bostronizo se esconde la ermita mozárabe de San Román de Moroso, una de las joyas más singulares de Cantabria, y algo más al sur, entre Pesquera y Bárcena de Pie de Concha, la antigua calzada romana del Besaya recuerda que este corredor fue durante siglos una vía natural de paso entre la Meseta y la costa. Lo que empieza como una visita a una iglesia neoclásica y a una casa de película acaba convirtiéndose en una pequeña ruta por una Cantabria secreta, monumental y sorprendente.

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