Vista aérea del pueblo de España que primero ve amanecer
El pueblo de España que primero ve amanecer, con origen británico y un rico pasado militar
Es Castell, en la isla de Menorca, presume de ser el primer municipio de España en ver salir el sol. Fundado como Georgetown durante la dominación británica, conserva trazado militar, fortificaciones, puerto marinero y uno de los rincones más agradables de la isla para cenar junto al mar
Ubicado en el extremo oriental de la isla de Menorca, junto a la bocana del puerto de Mahón, Es Castell es uno de los grandes puertos naturales del Mediterráneo. Su situación explica casi todo: fue un enclave militar de primer orden, controló el acceso marítimo a la isla y hoy presume de un lema muy fácil de recordar: «Donde el día nace». Por su posición geográfica, es considerado el primer municipio de España en ver amanecer.
Por su posición geográfica, Es Castell es considerado el primer municipio de España en ver amanecer
El pueblo actual tiene un origen muy concreto. En 1771, durante la dominación británica de Menorca, fue fundado con el nombre de Georgetown, en honor al rey Jorge III. El trazado recto de sus calles, la plaza central y la presencia de antiguos cuarteles recuerdan ese nacimiento planificado y militar. Más tarde, con la recuperación española, pasó a llamarse Villacarlos, antes de adoptar el nombre actual de Es Castell.
Pasado castrense
Plaza de s'Esplanada en Es Castell
La visita puede empezar en la Plaza de s’Esplanada, antigua plaza de armas y hoy centro de la vida local. Allí se aprecia la estructura ordenada del pueblo y su pasado castrense. Muy cerca está el Museo Militar de Menorca, instalado en el antiguo cuartel de Cala Corb, con piezas y documentos que recorren la historia defensiva de la isla, desde las primeras ocupaciones hasta la Guerra Civil.
Galería del Fuerte Marlborough
El entorno conserva varios puntos clave de aquella Menorca disputada por españoles, británicos y franceses. El Fuerte Marlborough, en la cala de Sant Esteve, fue construido por los británicos entre 1720 y 1726 para proteger el acceso al puerto. Parte de su interés está bajo tierra, en galerías y espacios excavados que explican cómo vivían y se defendían los soldados del siglo XVIII.
Castillo de San Felipe
Aún más importante fue el castillo de San Felipe, levantado en el siglo XVI tras el brutal saqueo de Mahón de 1535 cometido por el corsario otomano Barbarroja. Llegó a ser una de las fortalezas más poderosas del Mediterráneo occidental, aunque fue desmantelado después de los conflictos del siglo XVIII. Hoy se visitan sus galerías subterráneas, en uno de los recorridos históricos más singulares de Menorca.
Cales Fonts por la noche, lugar perfecto para cenar buen pescado
Pero Es Castell no es solo memoria militar. Su gran postal viajera es Cales Fonts, antiguo muelle de pescadores convertido en una sucesión de terrazas, restaurantes y pequeñas cuevas junto al agua. Es uno de los mejores lugares de Menorca para cenar pescado, marisco, la famosa caldereta o cocina menorquina al borde del puerto.
Thalassa, centro dedicado al patrimonio marítimo menorquín
La visita se completa con Thalassa, centro dedicado al patrimonio marítimo menorquín, y con los caminos rurales del municipio, delimitados por paredes de piedra seca. Es Castell se recorre en pocas horas, pero gana al atardecer y de noche, cuando Cales Fonts concentra el ambiente sin perder su aire marinero. Quizá hasta se puede esperar a ver amanecer, y ser los primeros de España en hacerlo.