Pueblo amurallado de Gradara, en la provincia de Pesaro y Urbino, en Le Marche
El precioso pueblo medieval de Italia marcado por el ‘Infierno’ de Dante
Gradara, en la región italiana de Las Marcas, conserva una de las fortalezas medievales más fotogénicas del Adriático y su castillo está ligado a la historia de Paolo y Francesca, los amantes inmortalizados por Dante en el canto V del Infierno
Para llegar a Gradara hay que viajar al norte de la región de Las Marcas (Le Marche en italiano), muy cerca de la frontera con Emilia-Romaña y a pocos kilómetros de la costa adriática. Una situación que llena de atractivo la experiencia: en menos de media hora se puede pasar de las playas de Rímini, Riccione o Cattolica a un pueblo medieval amurallado que parece construido para dominar el paisaje.
La espectacular fortaleza La Rocca di Gradara
Su gran símbolo es la Rocca di Gradara, una fortaleza levantada entre los siglos XII y XIV y rodeada por una doble línea de murallas. El conjunto perteneció a familias poderosas como los Malatesta, los Sforza y los Della Rovere, y hoy permite recorrer estancias históricas, patios, torres y caminos de ronda. La visita no exige mucho tiempo, pero te vas con la idea de pueblo medieval italiano con castillo, piedra, callejuelas y vistas.
Patrimonio y belleza
Calle y Torre del Reloj en Gradara
Gradara también forma parte de la red de Los pueblos más bonitos de Italia (I Borghi più belli d'Italia) y cuenta con la Bandera Naranja del Touring Club Italiano, un distintivo turístico concedido a localidades pequeñas con patrimonio, buena acogida y calidad ambiental. Es un destino cómodo para una excursión de medio día desde la costa, aunque gana mucho si se visita al final de la tarde, cuando bajan los grupos y las murallas se iluminan con mejor luz.
Escenario dantesco
Arco medieval en Gradara
La gran curiosidad literaria está en Dante. La tradición sitúa en el castillo de Gradara la historia de Paolo Malatesta y Francesca da Rimini, sorprendidos por Gianciotto, marido de Francesca y hermano de Paolo, y asesinados por su relación adúltera. Dante los convirtió en dos de los personajes más célebres del canto V del Infierno, condenados en el círculo de los lujuriosos, arrastrados eternamente por el viento. Que la escena ocurriera exactamente en Gradara no puede demostrarse con certeza absoluta, pero el vínculo entre la leyenda, el castillo y La Divina Comedia forma parte inseparable del atractivo del pueblo.
Recinto amurallado
Calle principal del pueblo medieval de Gradara que conduce al castillo
La visita se completa paseando por el casco amurallado, subiendo a los caminos de ronda y entrando en sus pequeñas iglesias y museos. En la mesa conviene mirar hacia Las Marcas y la vecina Romaña: pasta fresca, embutidos, quesos, aceitunas rellenas, vinos de la zona y la crescia, una especie de pan plano emparentado con la piadina, habitual en esta parte del centro de Italia. Gradara encaja muy bien como una parada entre Urbino, Pesaro y la Riviera romañola. Es una excursión perfecta para quien quiera añadir historia, murallas y una de las leyendas literarias más famosas de Italia a unos días de costa adriática.