Una propuesta de partido y cuatro noches en The Mark cuesta un millón de dólares para seis personas
Cómo viajar a la final del Mundial en Nueva York en modo multimillonario
Los paquetes más exclusivos para asistir al España-Argentina alcanzan los cuatro millones de dólares e incluyen asientos en primera línea, acceso al césped y encuentros con leyendas del fútbol
Hace mucho tiempo que el fútbol dejó de ser solo veintidós jugadores corriendo detrás de un balón. Alrededor de cada gran partido se mueve una formidable industria de derechos televisivos, patrocinios, publicidad y entretenimiento. A ella se ha incorporado en los últimos años un negocio cada vez más rentable: permitir que cualquier aficionado con suficiente dinero pueda vivir una final casi como un invitado de la FIFA, un jefe de Estado o el propietario de uno de los equipos.
Un club británico reservado a clientes de alto poder adquisitivo vendió por cuatro millones un paquete para la final del domingo para seis personas
La fórmula se conoce como hospitality y no consiste ya en vender una buena entrada, sino todo aquello que permite acercarse más al espectáculo. Asientos junto al césped, accesos reservados, lounges privados, gastronomía, transporte, alojamiento y encuentros con antiguas estrellas. Privilegios que antes dependían de una acreditación, un cargo o una invitación oficial pueden comprarse ahora como parte de un paquete.
El 'hospitality' de la FIFA
Estadio Metlife de Nueva Jersey, donde se jugará la final
La exclusiva de la hospitality oficial de este Mundial pertenece a On Location, una compañía estadounidense bien rodada en la NFL y en acontecimientos como la Super Bowl. Para la final del domingo entre España y Argentina, su oferta llega a los 56.750 dólares por persona en el Pitchside Lounge, con localidades junto al terreno de juego y acceso antes y después del encuentro a un espacio privado con gastronomía y servicio premium.
El paquete del Knightsbridge Circle suponía algo más de 666.000 dólares por invitado y encontró comprador en menos de 24 horas
La empresa inauguró en París 2024 el nuevo modelo global de hospitality de los Juegos Olímpicos y mantendrá esa posición hasta Los Ángeles 2028, donde la fórmula alcanzará su máxima expresión. Su programa combinará las localidades más codiciadas con hoteles de lujo, transporte especial, espacios privados y una organización personalizada del viaje. La entrada ordinaria seguirá vendiéndose por un canal separado. Para quienes estén sobrados de dinero, On Location se ocupará prácticamente de todo lo demás.
Clubes privados
Rooftop en Manhatan del hotel The Mark
A este negocio en alza se han apuntado también clubes privados de concierge, agencias especializadas y hoteles de lujo capaces de añadir todavía más exclusividad. Knightsbridge Circle, un club británico reservado a clientes con patrimonios superiores a los cien millones de dólares, vendió por cuatro millones un paquete para la final del domingo para seis personas con localidades en primera fila, a la altura del centro del campo, acceso al césped durante la entrega de la copa y encuentros privados con leyendas del fútbol.
El paquete encontró comprador en menos de 24 horas, según informó Reuters. A algo más de 666.000 dólares por invitado, la entrada era probablemente lo de menos.
El gran fin de semana de The Mark
Alguno de los paquetes incluye navegación en velero por el Hudson
También los hoteles de Nueva York han querido participar en esta final paralela. El que más atención ha conseguido es The Mark, uno de los establecimientos más estrechamente relacionados con el glamour de Manhattan. Situado en el Upper East Side, a pocos pasos del Metropolitan Museum, es cada año el improvisado cuartel general de modelos, actrices, diseñadores y celebridades antes de la gala del Met. The Mark domina dos cualidades no siempre fáciles de combinar. Sabe proteger la intimidad de sus huéspedes cuando estos desean desaparecer y convertir su vestíbulo de rayas blancas y negras en un gran escenario cuando llega el primer lunes de mayo. Durante la Met Gala, las suites se transforman en talleres de alta costura, salones de maquillaje y camerinos en los que trabajan algunas de las grandes firmas internacionales.
El paquete de The Mark añade dos habitaciones para acompañantes, asistentes o personal de seguridad, mayordomo las 24 horas, masajes, caviar y comidas preparadas por el equipo de Jean-Georges Vongerichten
Su propuesta para el Mundial cuesta un millón de dólares para seis personas y comienza con cuatro noches en The Mark Penthouse. El ático ocupa las dos plantas superiores del edificio, tiene cinco dormitorios, seis baños, cuatro chimeneas, biblioteca, comedor y una gran terraza con vistas a Central Park. Allí celebró Meghan Markle en 2019 la fiesta previa al nacimiento de su primer hijo, acompañada por amigas como Serena Williams y Amal Clooney.
Es una de las estancias más espectaculares de Nueva York y el hotel no ha dudado en explotar sus posibilidades. En una de sus promociones navideñas llegó a instalar una pista privada de patinaje sobre hielo en la terraza del ático, suspendida sobre Manhattan.
La pasión, por ahora, no tiene precio
Para este fin de semana, el paquete añade dos habitaciones destinadas a acompañantes, asistentes o personal de seguridad, servicio de mayordomo las 24 horas, masajes, caviar y comidas preparadas por el equipo de Jean-Georges Vongerichten. Los huéspedes pueden recorrer el puerto de Nueva York en el velero privado del hotel y viajar en helicóptero hacia el estadio y de regreso a Manhattan. Naturalmente, también se incluyen seis localidades premium para la final. Todo está incluido excepto el resultado. Porque ni cuatro millones de dólares garantizan una victoria ni que la final se viva más que ante una sencilla pantalla en la plaza de cualquier pueblo de España, especialmente si gana tu equipo. La intensidad de la emoción, la pasión y la alegría que puede desatar un gol, por ahora, no están en venta.