'Aqua Nera', el barco de lujo que recorre el Amazonas peruano
El crucero de lujo que recorre el Amazonas peruano en un barco de solo 20 suites
El Aqua Nera navega por la Amazonía peruana con solo 40 pasajeros, suites de ventanales panorámicos y salidas guiadas en pequeñas embarcaciones. Es una forma única de conocer la selva desde Iquitos sin renunciar a hotel, cocina peruana y spa
El río Amazonas, el más caudaloso del mundo, fue bautizado por el extremeño Francisco de Orellana en 1542 durante la primera navegación de toda su extensión, desde los Andes hasta su desembocadura en el océano Atlántico, en una de las mayores gestas de aventura y supervivencia de la historia mundial. Un río entonces lleno de maravillas y de peligros.
En este río Orellana y sus hombres completaron una de las mayores gestas de aventura y supervivencia de la historia mundial
El río de las Amazonas, como lo bautizó Orellana tras los combates que narraron haber sostenido contra mujeres guerreras, no parece el lugar más evidente para embarcar en un crucero de lujo. Pero precisamente ahí está la gracia del Aqua Nera, que no propone un barco enorme con ocio a bordo, sino una expedición de pocos pasajeros por ríos, lagunas y bosques inundables de la Amazonía peruana.
Itinerarios y prestaciones
Sala de estar interior del barco
El buque tiene tres cubiertas, 20 suites y capacidad para 40 viajeros, además de una tripulación de otras 40 personas. Cada camarote cuenta con aire acondicionado, baño y grandes ventanales de suelo a techo orientados al río y a la vegetación. Algunas suites se pueden comunicar, un detalle útil para familias o grupos que quieran viajar juntos.
Iquitos, la puerta de entrada al Amazonas
La experiencia comienza en Iquitos, la gran puerta de entrada a la Amazonía peruana, aunque el embarque se realiza en la zona de Nauta, tras el traslado organizado. Desde allí, los itinerarios de tres, cuatro o siete noches se adentran en los cursos de los ríos Marañón, Ucayali y sus afluentes, en el entorno de la Reserva Nacional Pacaya Samiria.
Excursiones con delfines rosados
Los viajeros salen en pequeñas embarcaciones para explorar el río
La navegación es solo una parte de la experiencia. Dos veces al día, los viajeros salen en pequeñas embarcaciones para recorrer zonas inaccesibles para el barco principal, buscar delfines rosados, caimanes, monos, perezosos y aves, o caminar por la selva con guías naturalistas. Según la época del año, el nivel del agua cambia de forma radical el paisaje: durante la crecida se navega entre árboles y bosques inundados; en la temporada de aguas más bajas ganan protagonismo las caminatas, las playas fluviales y la observación desde la orilla.
Piscina en la cubierta superior
A bordo, el diseño del barco evita la estética de expedición clásica. El estudio Noor Design tomó como referencia las lagunas de aguas negras amazónicas, la arquitectura de la época del caucho y motivos de las comunidades indígenas Shipibo-Conibo. Hay salón interior y exterior, pequeña piscina, gimnasio, spa, sala de cine y zona de juegos, aunque la atención se concentra habitualmente en la cubierta al caer la tarde.
Gastronomía peruana
Una de las suites del barco
La gastronomía en el Aqua Nera corre a cargo del chef peruano Pedro Miguel Schiaffino, conocido por su trabajo con productos amazónicos. La compañía asegura que el 70 por ciento de los ingredientes que utiliza procede de proveedores locales: pescados de río, yuca, plátano, ajíes y frutas de la selva aparecen en una carta que busca ir bastante más allá del bufé convencional de crucero.
El precio de este viaje depende de la duración, la fecha, el tipo de suite y el vuelo elegido hasta Iquitos. Sí es importante reservar con margen, especialmente para las salidas de siete noches, y tener presente que el viaje exige llegar primero a Lima y enlazar desde allí con la Amazonía peruana.