Los juegos y interacción en la niñez permean también la personalidad de las personas
Estos son los 3 recuerdos de la infancia que marcarán la personalidad de tu hijo para toda la vida
«El 90 % del cerebro se desarrolla en los primeros cinco años de existencia. Lo que sucede en ese tiempo afecta profundamente a cómo pensamos, sentimos y nos relacionamos durante el resto de nuestros días.»
Ya lo decía, entre otros, el padre del psicoanálisis Sigmund Freud y no se equivocaba: «La infancia es el tiempo en que se forman los cimientos de la personalidad del adulto». Y es que la infancia no solo es una etapa de juego y ternura: es el terreno donde se siembra la identidad y el carácter de una persona. Lo que hoy parece una situación cotidiana —una palabra, una mirada, una ausencia o un abrazo— puede transformarse mañana en un recuerdo profundamente arraigado, capaz de moldear la seguridad, la autoestima y el modo en que un niño se relacionará con el mundo.
Tres vivencias determinantes
Cada historia es única, sin embargo, la ciencia y la psicología coinciden en que hay ciertos tipos de experiencias que dejan una huella imborrable en el desarrollo emocional de las personas. Según el Dr. Daniel J. Siegel –profesor clínico de psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de California en Los Ángeles– estos son los tres factores clave constituyen, en gran parte, la forma de ser de los niños:
El sentirse protegido, escuchado o consolado en momentos difíciles de miedo, dolor o necesidad. Los niños que reciben apoyo durante situaciones adversas desarrollan mejores habilidades para afrontar el estrés y superar obstáculos. Cómo se manejaron sus errores, emociones y fallos. ¿Se le motivó a seguir o se le dijo que no valía para esto o lo otro? La respuesta adulta a este respecto construye la base para la autoestima y confianza futuras.Sentirse valorado y reconocido por lo que es. Alabar sus primeros logros es vital, pero aún lo es más el hecho de aplaudir las pequeñas acciones que va haciendo correctamente.
Una suma de múltiples aspectos
Como reflejan los especialistas en psicoterapia y coaching online de TherapySide, el carácter trata de un proceso dinámico que requiere de la integración de los siguientes elementos:
Identidad personal: a medida que crecemos, formamos una imagen de quiénes somos basada en nuestras experiencias y en cómo nos ven los demás.
Socialización: a través de la interacción con otras personas y la cultura en la que vivimos, aprendemos comportamientos, normas y valores sociales.
Adaptación emocional: el modo en que manejamos nuestras emociones y respondemos a los desafíos también forma parte de nuestra personalidad.
Desarrollo moral: nuestros principios y valores éticos, que se forman a partir de la educación y las experiencias, son fundamentales para la personalidad.
Por todo ello, y como recalcan las investigaciones e informes a los que se acogen estos expertos, los progenitores han de poner especial interés y entusiasmo en estas etapas tan cruciales del carácter formativo, como son la infancia y la adolescencia.