Los amigos son un pilar fundamental en la adolescencia
Javier de Haro, psicólogo: «Si quieres que tus hijos tengan buenos amigos, enséñales estas 5 reglas»
Este divulgador educativo apunta en un video las claves para que niños y adolescentes encuentren buenas amistades, además de un consejo esencial que los padres no deben pasar por alto
El nuevo curso escolar, que arranca estos días para ocho millones de alumnos en toda España, supone no sólo la vuelta a las aulas, a los deberes y a los libros, sino también a los patios escolares, a los reencuentros con amigos y a la creación de nuevas amistades.
Algo que, en buena medida, es tan importante o más que el propio rendimiento académico de los niños.
Casi desde los primeros compases de su socialización escolar, y sobre todo conforme se van adentrando en la adolescencia, pocas cosas preocupan tanto a los padres como los amigos con que se mueven sus hijos y la influencia, buena o mala, que puedan ejercer sobre ellos.
Amistades más complejas a los 9 años
Aunque las relaciones de amistad de los primeros años escolares pueden prolongarse, incluso, hasta la vida adulta, no suele ser hasta los 9 o 10 años, es decir, hasta 3º o 4º de Primaria, cuando los niños comienzan a encontrar amistades «más profundas, más elaboradas… más complejas». Un momento en el que pueden llegar, incluso, «a cambiar su forma de ser para encajar, a valorar la amistad como el número de amigos que califican como sus amigos, o, precisamente, a llamar amigos a otros niños que realmente no lo son».
Así lo explica el psicólogo y divulgador Javier de Haro en uno de los últimos videos que ha colgado en su cuenta de Instagram, @piscologo_teayudoaeducar, donde cuenta con más de 252.000 seguidores.
Cinco lecciones esenciales
De Haro apunta cinco lecciones que los padres deberían transmitir a sus hijos, si quieren ayudarlos a encontrar buenos amigos.
En primer lugar, este experto señala que «los verdaderos amigos no compiten contigo, celebran tus éxitos y se alegran si te va bien».
La segunda regla, especialmente importante en tiempos de redes sociales, es que «no necesitas tener un millón de amigos. Lo importante no es la cantidad, es la calidad: cómo te hacen sentir».
La tercera lección que propone De Haro es explicar a los hijos que, «en muchos casos, la amistad son ciclos y los amigos no duran siempre. Y aunque dé mucha pena, hay que saber decir adiós para que haya nuevas bienvenidas».
Además, uno de los consejos más importantes para este divulgador es enseñarles que, «con muchas personas compartirás risas, pero sabrás que es un buen amigo si te dice la verdad aunque sea difícil, si se preocupa por ti, y si no te deja de lado cuando más lo necesitas».
Por último, Javier de Haro anima a los padres a transmitir a sus hijos la lección que considera más relevante: «Si para estar con ellos tienes que perder tu esencia, tienes que cambiar tu forma de ser o dejar de ser tú, ni es tu sitio, ni son tus amigos».
Presencia incondicional de los padres
En todo caso, este psicólogo indica a los padres que «lo que sí o sí debemos hacer cuando le enseñamos esto, es dejarle claro que nosotros siempre estaremos ahí para escucharle, para apoyarle, para darle consejo o para protegerle, si lo necesita. Siempre».
Cinco sencillas pero trascendentales lecciones que, tanto por los efectos inmediatos a lo largo de este mismo curso, como por su posible impacto en el futuro, pueden llegar a ser más importantes para nuestros hijos que cualquier lección escolar.