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En España ya hay 1.944.800 hogares monoparentales, la mayoría formado por mujeresEuropa Press

La ideología no paga facturas: ser madre soltera duplica el riesgo de pobreza y las barreras laborales

Un reciente informe de la Fundación Adecco retrata la fragilidad de miles de madres que crían solas a sus hijos: menos empleo, más barreras y dificultades crecientes para costear educación y cuidados

A pesar de las consignas del feminismo radical que reclaman la independencia de la mujer en la maternidad y la exclusión del varón de la familia y la crianza, la realidad demuestra que las madres solteras sufren una situación de mayor vulnerabilidad económica, laboral y social que aquellos hogares formados por un padre y una madre.

Así se desprende del 13º Informe Monoparentalidad y Empleo, elaborado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco.

La fotografía que refleja el informe es tan nítida como dolorosa: en España ya hay 1.944.800 hogares monoparentales, el 10,3 % del total. Y de ellos, ocho de cada diez están compuestos por mujeres (1.582.100).

Las circunstancias que hay detrás de cada puerta son múltiples: mujeres solteras que han sido madres por fecundación artificial; madres separadas que se quedan con la custodia de sus hijos; mujeres viudas con hijos, que no vuelven a casarse; madres que han sido abandonadas por sus parejas; mujeres que se quedan embarazadas y deciden seguir adelante con la vida de su hijo para huir del aborto...

Se duplica el riesgo de pobreza

Lo que todas tienen en común, según los indicadores del informe, es la situación de fragilidad frente a los hogares constituidos por una pareja.

Así, la vulnerabilidad y el riesgo de pobreza en hogares monomarentales alcanza el 50,3 %, el doble de la media nacional (25,8 %).

No es una estadística fría: se traduce en un 95 % de madres que confiesan dificultad para llegar a fin de mes, a las que les aprietan la vivienda (85 %), la alimentación (59,3 %), la educación (55 %), el ocio familiar (57,5 %), la ropa (54 %) y hasta los suministros (53 %).

Educación: el ascensor social detenido

El informe alerta también de un salto en solo un año en la dificultad para costear la educación, que ha pasado del 40,6 % al 55 %. No se trata solo de cuadernos, sino de partidas como el comedor, el transporte, la conectividad, el refuerzo académico, la búsqueda de mejores centros y las actividades extraescolares necesarias como paliativo de conciliación.

Cuando estos gastos se postergan, la Fundación Adecco alerta de que el ascensor social se detiene y la pobreza se vuelve intergeneracional, según advierte Begoña Bravo, directora de Inclusión de la Fundación Adecco.

Empleo que no llega y sin red de apoyo

Las barreras laborales son el corazón del problema. Casi la mitad de las madres solteras (48,6 %) ha sufrido discriminación al revelar que afronta la maternidad en solitario; y entre mujeres de origen extranjero sube al 55 %.

El 63,2 % de las madres no encuentra puestos de trabajo con horarios compatibles para el cuidado de sus hijos; el 49,9 % no puede costear cuidadores externos, y el 38,9 % carece, además, de red de apoyo.

El resultado es que el 72,8 % de las madres sin pareja se han visto obligadas a rechazar ofertas de trabajo, y cuando aceptan, a menudo, es por debajo de su cualificación (84 %) o incluso en la economía sumergida (45 %), empujadas por la urgencia de las facturas.

Pese a los relatos esgrimidos por la ideología, la monomaternidad es hoy un factor de riesgo, que, como explican desde la Fundación Adecco, exige «apoyos reales, itinerarios de inclusión con formación, flexibilidad laboral y apoyo al cuidado».