El Pacto de Familias propone retrasar la entrega del primer móvil hasta al menos los 14 años
Familias de Las Rozas hacen un pacto antimóviles para evitar el efecto «mi hijo es el único que no tiene»
El Ayuntamiento de la localidad ha lanzado un «Pacto de Familias» para que los padres retrasen la entrega del primer móvil, al menos, a los 14 años
«Todos lo tienen menos yo»: ese es el argumento que esgrimen muchos menores para que sus padres les entreguen el primer móvil. La presión de no ser «el único sin móvil» se ha convertido en el motivo central de la llegada del primer smartphone, incluso cuando los propios menores no lo han pedido y aun cuando los propios padres intuyen que el coste –en sueño, atención, convivencia y salud emocional– puede ser alto.
En ese contexto, el Ayuntamiento de Las Rozas de Madrid ha anunciado que impulsa, a través de la comunidad educativa, la adhesión a un Pacto de las Familias. Una iniciativa orientada a crear un «acuerdo social» entre padres de alumnos de 10 a 16 años para retrasar la entrega del primer dispositivo móvil.
La propuesta plantea dos hitos claros: retrasar el primer teléfono hasta los 14 años, sin acceso a redes sociales, y no utilizar redes al menos hasta los 16 —antes incluso de que entre en vigor la normativa que ha anunciado el Gobierno, y para la que no hay fecha prevista—. Además, proponen una serie de «normas internas» de uso en casa, entre las cuales el Consistorio menciona recomendaciones como un uso ocasional, evitar el móvil en la habitación por la noche y mantener cenas y comidas como espacios sin pantallas.
Eliminar la presión del «todos lo tienen»
La lógica del pacto parte de que, si las familias de un mismo entorno educativo se coordinan, el niño o adolescente deja de vivirlo como una «excepción» personal. El Ayuntamiento sostiene que ese acuerdo social puede reducir el principal motor de la demanda: la imitación y el miedo a quedar fuera del grupo.
El alcalde de Las Rozas, José de la Uz, enmarca la iniciativa dentro del Plan municipal de Salud Mental y en la presentación de la propuesta indicó que el Consistorio la propuso a la comunidad educativa el pasado noviembre para «poner en marcha, distribuir e impulsar» el pacto a través de AMPAS, colegios e institutos.
Según ha comunicado el propio Ayuntamiento, la medida ha tenido «gran acogida» en los centros, precisamente por la preocupación ante la presencia de móviles a edades cada vez más tempranas y su efecto sobre la formación y las relaciones sociales de los alumnos.
Materiales para colegios y AMPAS
El Ayuntamiento prepara un formulario digital de adhesión para que las familias puedan sumarse seleccionando su centro educativo y el curso del alumno. La concejal de Educación, Cultura y Juventud, Gloria Fernández, subrayaba que la adhesión no tendrá carácter vinculante, pero sí puede servir como «incentivo» para comprometerse con otras familias y afrontar el problema «entre todos».
Junto al formulario, la Concejalía ha elaborado otros materiales informativos: un dossier para los centros y cartelería e infografías que distribuirá por los centros, para facilitar que colegios, institutos y AMPAS lo comuniquen por sus propios canales.
«Puntos seguros» para llamar a casa
Conscientes de que una de las objeciones habituales de muchos padres para retrasar el móvil es la seguridad («¿Y si le pasa algo a mi hijo y no puede avisar?»), a iniciativa de Las Rozas, contempla también responder a esa inquietud a través de una red de proximidad. Porque los problemas derivados por el uso de smartphones no afectan solo a las familias, sino a toda la sociedad.
En concreto, la concejalía de Comercio, dirigida por Belén González, se sumará implicando a asociaciones y comercios: edificios municipales, tiendas, locales comerciales o empresas adheridas se convertirán en «puntos seguros» para que los menores puedan comunicarse con su familia en caso de necesidad. El Ayuntamiento prevé entregar pegatinas distintivas para que los jóvenes identifiquen esos lugares de confianza.
Taquillas, inhibidores y «Club Offline»
El Consistorio vincula el Pacto de las Familias a un Plan de Salud Mental que, según la información facilitada por el Ayuntamiento roceño, incluye diez programas y más de 200 medidas. Así, por ejemplo, en el programa específico de «Uso de pantallas», Las Rozas asegura que ya se han puesto en marcha acciones como la instalación de taquillas individuales para móviles en Secundaria y Bachillerato, la entrega de fundas inhibidoras de señal durante el horario escolar y un Club Offline, con un espacio semanal libre de pantallas para jóvenes del municipio.
El objetivo, según el planteamiento municipal, no es demonizar la tecnología, sino desplazar el momento de acceso y sostenerlo con normas compartidas por todas las familias y la propia comunidad vecinal. Así, a menor presión social, más margen educativo y una red de seguridad que evite que el «por si acaso» termine siendo el argumento que adelanta el smartphone.