¿Aborto por ser «incompatible con la vida»? Nadie tiene garantizado su futuro
En España, el legislador ha dado un salto mortal en la lógica del razonamiento, al considerar este pronóstico una causa legal para recurrir al aborto. La idea implícita parece ser la siguiente: «Como no se puede garantizar su vida en el futuro, suprimamos su vida en el útero de la madre, en el presente; y entonces el pronóstico se convierte en sentencia»
Ni siquiera unas horas, días, semanas o meses están asegurados, y no por ello la vida humana pierde su valor. Partiendo de esta premisa reflexiono sobre la expresión «incompatible con la vida», utilizada en medicina para describir anomalías, lesiones o malformaciones tan graves que hacen imposible la supervivencia de un ser humano de forma autónoma fuera del útero.
Dicho de otra manera, en estos casos la muerte puede sobrevenir durante la gestación o poco después del nacimiento, ya que se trata de patologías incurables con una elevada probabilidad de mortalidad.
En algunos manuales médicos, a este tipo de patologías se las describe, de forma más precisa, como «anomalías graves con una expectativa corta de vida».
Al igual que en muchas otras áreas, existe controversia en torno al uso del lenguaje. La expresión «incompatible con la vida» me genera inquietud y una profunda dificultad para interpretarla. Resulta problemática porque no se refiere a la vida presente del nasciturus, que está vivo, sino a su vida futura. En términos médicos no se trata de un diagnóstico, sino de un pronóstico: significa que, con el diagnóstico de anomalías, lesiones o malformaciones graves, se pronostica una expectativa corta de vida.
Es aquí donde surge mi desasosiego. En España, el legislador ha dado un salto mortal en la lógica del razonamiento, al considerar este pronóstico una causa legal para recurrir al aborto. La idea implícita parece ser la siguiente: «Como no se puede garantizar su vida en el futuro, suprimamos su vida en el útero de la madre, en el presente»; y entonces el pronóstico se convierte en sentencia.
No alcanzo a encontrar los beneficios que se obtienen al abortar a un hijo por haber recibido un diagnóstico de enfermedad grave o malformación.
Se trata de una decisión traumática y profundamente dolorosa que la psicología perinatal describe como uno de los duelos más complejos para los padres, pues implica dilemas morales, un intenso sufrimiento psicológico y, además, posibles complicaciones físicas derivadas del procedimiento al que la madre debe someterse.
Lo más respetuoso para la vida del niño y para la salud mental de la madre sería respetar los tiempos naturales, aplicando cuidados paliativos perinatales, todavía muy poco extendidos en España.
Lo más respetuoso para la vida del niño y para la salud mental de la madre sería respetar los tiempos naturales, aplicando cuidados paliativos perinatales, todavía muy poco extendidos en España.
Estos cuidados ofrecen un acompañamiento integral, en el que madre e hijo reciben apoyo médico y psicológico. Con ello se reducen la ansiedad y la depresión, y el proceso de duelo se vive de un modo más sano.
Además, se diseña un plan de parto específico para estas situaciones, respetando los ritmos vitales del niño. No se le puede curar, pero sí cuidar.
Así, su vida tendrá la duración que le corresponda, sin acortarla artificialmente por el hecho de no poder garantizar su vida a futuro.
- Amaya Azcona es directora general de la Fundación Red Madre