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Merece la penaPaloma Fernández de Mesa

«Mi hijo sacó buena nota sin haber leído el libro, por haber utilizado la inteligencia artificial»

Paloma Fernández de Mesa, madre de cinco hijos y creadora de contenido, explica el problema que encuentran cada vez más familias: «Mis hijos tienen en la misma pantalla sus deberes, y las herramientas para no tener que hacerlos»

"Mis hijos tienen en la misma pantalla los deberes y la forma de no hacerlos", dice Fernández de MEsa

«Mis hijos tienen en la misma pantalla los deberes y la forma de no hacerlos», dice Fernández de MEsaP.F.M.

Cuando mis hijos empezaron a utilizar el iPad en el colegio, desde quinto de Primaria, había controles para impedir que entraran en determinadas páginas. Muchos niños aprendieron pronto a saltárselos.

Después de un problema con uno de mis hijos, una profesora me dijo que los padres debíamos estar junto a ellos mientras utilizaban el dispositivo. Recuerdo pensar que aquello era imposible. No podía sentarme cada tarde al lado de cada uno de mis cinco hijos. Tampoco tenía claro que educar consistiera en mantener siempre a un adulto vigilando por encima de su hombro.

Este fin de semana participé en una mesa redonda sobre los desafíos actuales de las familias, en Sevilla, y volví a acordarme de aquella profesora. Sabemos que debemos acompañar, escuchar, poner límites y supervisar. Lo difícil es hacerlo dentro de una casa de verdad, con varios hijos, trabajo, horarios y problemas que no llegan de uno en uno.

Durante años hemos hablado de la tecnología en términos de límites: cuánto tiempo, qué páginas, qué controles. Mucho menos de lo que de verdad importa: qué están aprendiendo nuestros hijos mientras la utilizan.

Y ahora ha llegado la inteligencia artificial.

Lo veo en casa. La IA resuelve ejercicios, prepara resúmenes y redacta trabajos. No siempre sé dónde termina la ayuda y dónde empieza a hacer por ellos lo que deberían aprender a hacer solos.

A veces me gustaría quitarles los dispositivos. Pero los necesitan para estudiar. Tienen en la misma pantalla los deberes y la forma de no hacerlos. ¿Cómo se controla eso?

A veces me gustaría quitarles los dispositivos. Pero los necesitan para estudiar. Tienen en la misma pantalla los deberes y la forma de no hacerlos. ¿Cómo se controla eso?

Hace poco quise comentar con uno de mis hijos un libro que yo también había leído. Había sacado una buena nota en el examen. Cuando intenté compartir opiniones con él, me di cuenta de que no lo había leído. Conocía a los personajes y el argumento, pero no podía decirme qué le había sorprendido ni qué pensaba de la historia. La nota decía una cosa; la conversación, otra.

No quiero culpar a los niños por utilizar una herramienta que tienen al alcance. Tampoco quiero apartarlos de la IA. Tendrán que saber utilizarla.

Me preocupa que, mientras los adultos decidimos cómo encajarla, ellos estén dejando de hacer algunas de las cosas con las que se aprende: buscar una respuesta, equivocarse, ordenar una idea o tratar de explicarla.

Con las pantallas llegamos tarde. Cuando quisimos reaccionar, muchos hábitos ya estaban instalados. Con la inteligencia artificial todavía podemos llegar a tiempo.

No para impedir que la utilicen, sino para decidir qué queremos que nuestros hijos sigan haciendo por sí mismos.

* Paloma Fernández de Mesa es madre de cinco hijos y creadora de contenido en Instagram.

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