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Si estuviéramos tomando un café, te contaría algo que me ronda la cabeza cada 17 de octubre, el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. Solemos imaginar la pobreza lejos de aquí. Pero en muchos barrios de Madrid tiene cara de niño o de niña.

Te doy un solo dato, para no aburrirte: casi uno de cada cuatro niños y niñas madrileños vive en riesgo de pobreza o exclusión. La buena noticia es que en el último año esa cifra bajó más de cinco puntos. La mala, que sigue siendo demasiado alta.

¿Y qué significa eso en la vida real? Que hay familias que trabajan y, aun así, no llegan cuando se rompe la lavadora o cuando toca comprar unas gafas. Lo veo a menudo en mi trabajo. Casi siempre la historia se repite: un sueldo justo, un alquiler alto y los gastos de los niños.

En estos siete años he aprendido que la mejor política social es un buen empleo. Y ahí Madrid juega con ventaja: el Gobierno regional presume, con razón, de liderar la creación de puestos de trabajo en España. El reto es que ese crecimiento llegue a todas las casas, también a las que hoy van más justas.

Por eso creo que hay tres cosas que se pueden hacer ya, aprovechando lo que la Comunidad tiene en marcha.

La primera, dar continuidad a la Estrategia de natalidad y conciliación, que termina este año, y ampliarla para que acompañe a las familias no solo al nacer el bebé, sino durante toda la crianza.

La segunda, que el Plan Vive y el resto de vivienda de alquiler asequible tengan muy presentes a las familias con hijos y sueldos ajustados. Un alquiler razonable es, muchas veces, lo que separa llegar a fin de mes de no hacerlo.

La tercera, una Renta Mínima de Inserción más ágil: menos papeles, respuestas más rápidas y siempre ligada a un itinerario hacia el empleo. Ayudar está bien; ayudar a salir adelante por uno mismo, mejor todavía.

Ningún niño elige dónde nace. Pero entre todos, administraciones, empresas y entidades sociales, sí podemos elegir que su punto de partida no decida su futuro. Este 17 de octubre será un buen día para recordarlo.

*Paula Roux Mesquida es miembro de la Plataforma del Tercer Sector y trabajadora desde hace años en el ámbito de la protección a la infancia.