Meg Ryan, en aparación pública de 2016
Meg Ryan, irreconocible por el exceso evidente de cirugía en su cara
La actriz reaparece por el estreno de un documental y su rostro sorprende por los numerosos retoques
Considerada como la primera 'novia de Hollywood', con perdón para Julia Roberts, Meg Ryan se ha convertido en blanco de críticas después de su última aparición pública.
La que fuera protagonista de Algo para recordar se hizo unas fotos en Nueva York (Estados Unidos) junto a su amigo Michael J. Fox con motivo del estreno de Still, un documental en el que el actor habla sobre su lucha contra el párkinson.
En ellas, Meg Ryan, de 61 años, vuelve a estar visiblemente cambiada, transformando nuevamente su rostro que luce cada vez menos natural. De hecho, en redes sociales ponían en duda que realmente fuese ella.
«¿Es realmente Meg Ryan? Si es así, es una lástima», escribió un usuario en Twitter, alegando que la actriz lucía irreconocible. «¡¿WTF qué se ha hecho Meg Ryan en la cara?!», preguntó otro fan desconcertado.
Algunos afirmaron que la estrella de Cuando Harry encontró a Sally estaba empezando a parecerse a Madonna, quien recientemente vio cómo las redes sociales se llenaban de comentarios por su más que evidente desafío hacia la edad.
«Ella y Madonna obviamente tienen el mismo cirujano plástico», escribe una persona. «Meg Ryan y Madonna deberían formar equipo para una película de terror», puede leerse en otro tuit.
Cabe recordar, que la exmujer de Dennis Quaid siempre ha sido partidaria de los retoques estéticos, aunque nunca ha querido ni afirmar ni desmentir si ella se ha hecho algo. Podríamos decir que a partir de 2016, la cara de Meg Ryan comenzó a cambiar.
Varios cirujanos plásticos afirman que Meg Ryan se ha operado la cara y que además estaba mejor antes de su supuesta cirugía. «Se ha hecho demasiadas cosas, la nariz, por ejemplo, es distinta. Ya no se parece a la Meg Ryan que nos gustaba tanto», comenta el doctor Mark Youssef en Hollywood Life.
El Dr. Youssef explicó lo que él cree que Ryan se ha cambiado: «Se ha hecho algún tipo de relleno en los pómulos, pero es excesivo». Y añade: «Cuando sonríe, todo ese relleno se mueve hacia arriba y hace que sus ojos se vean más pequeños». Algo que se acentúa por el bótox que llevaría en la frente: «Baja la posición de las cejas y esto redunda en el tamaño de los ojos», comenta el experto.
En cuanto a los labios, Meg Ryan presenta un aumento que hace indicar que podría haberse puesto inyecciones de ácido hialurónico.