El Príncipe Alberto II de Mónaco y la Princesa Charlene con sus hijos, los Príncipes Jacobo y Gabriela, así como Estefanía de Mónaco
La Princesa Charlene hace sombra a la familia Grimaldi en el Día de la Fiesta Nacional de Mónaco
Charlene de Mónaco también ha disfrutado de la compañía de sus hermanos, Gareth y Sean Wittstock
La Princesa Charlene y Alberto de Mónaco se han reunido con el resto de la familia Grimaldi en la Catedral de Nuestra Señora Inmaculada para celebrar el Día de la Fiesta Nacional del Principado. Tan elegante como de costumbre, Charlene se ha convertido en una de las grandes protagonistas del evento. Ha apostado para la ocasión por un abrigo rojo que ha combinado con unos guantes y un tocado del mismo color. Un tono que ha llamado mucho la atención, teniendo en cuenta el estilismo que ha lucido en sus últimas apariciones públicas.
La mujer del Príncipe Alberto ha generado todo tipo de rumores relacionados con su estado de salud. En 2021 realizó un viaje a Sudáfrica y contrajo una grave infección que la obligó a retirarse de la vida pública durante unos meses. Estefanía y Carolina de Mónaco ocuparon su lugar y acompañaron al soberano en los actos importantes, pero la Princesa está recuperada y ha regresado a primera línea. Tanto es así que su presencia en el Día de la Fiesta Nacional ha eclipsado a los Grimaldi.
Charlene de Mónaco siempre ha destacado por cumplir estrictamente con el protocolo. Últimamente se estaba decantando por crear estilismos con colores claros, por eso ha llamado la atención que ahora se haya apostado por el rojo.
Carolina de Hannover y Estefanía de Mónaco junto a la Princesa Charlene con sus hijos, los Príncipes Jacobo y Gabriela
Reunión con la familia Grimaldi
A las 09:30 horas de la mañana, el matrimonio formado por Alberto y Charlene de Mónaco llegó a la Catedral del Principado para acudir a una misa de acción de gracias. Ha sido la confirmación definitiva de que la Princesa ha retomado plenamente sus compromisos institucionales. No estaba sola: ha coincido con las hermanas del monarca, Carolina y Estefanía, quienes siempre están dispuestas a ayudar y a colaborar.
Pierre Casiraghi y su esposa Beatrice Borromeo, Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo y Louis Ducruet con su mujer Marie han sido otros de los asistentes. Sin embargo, nadie ha llamado tanto la atención como Charlene. Esta última ha llevado unos preciosos pendientes de diamantes y rubíes tan acertados como elegantes.
Carolina y Estefanía de Mónaco tampoco se han quedado atrás. La primera se ha decantado por un traje en tweed negro con pequeñas lentejuelas y perlas. Para darle un toque especial se ha puesto una gran pamela de color blanco. Por su parte, Estefanía ha elegido un abrigo gris muy acorde a su estilo.
Parte de la familia real de Mónaco durante el Día de la Fiesta Nacional, en Montecarlo
Los hermanos de Charlene, Gareth y Sean Wittstock, también han estado entre los invitados a la misa en la Catedral de Mónaco. Tienen mucha presencia en el Principado, disfrutan de una conexión muy estrecha con el soberano y están en todos los eventos importantes.
La Princesa ha estado muy bien acompañada. De hecho, en el primer banco se encontraba Mélanie-Antolinette Costello de Massy, uno de sus grandes apoyos. Su madre era prima hermana del Príncipe Alberto, por eso ocupa un puesto importante entre los Grimaldi.