En la cena de gala en el Palacio del Pardo para los invitados a su boda, se decantó por un diseño complicado de defender, que no le favorecía especialmente. El color plateado ya resultaba complicado y la lluvia no ayudó. Se entallaba en la cintura y terminaba en una voluminosa falda y una elegante cola de brillantes que se recogía con un lazo a la espalda.