Lola Flores sigue presente en el recuerdo de todos, 30 años después de su muerte el 16 de mayo de 1995. Su talento, su arte, su gracejo y su valentía la consagraron. Lola Flores tuvo problemas con Hacienda por no haber hecho la declaración de la Renta desde 1982 a 1985. Le tocó pagar 28 millones de pesetas, una cantidad que consiguió vendiendo sus bienes y por la que pidió una peseta a cada español. Una frase para la historia.