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La periodista Sara Carbonero en un evento en 2024.GTRES

La nueva vida de Sara Carbonero tras el cáncer: primer libro y dieta sin azúcar

Tras una etapa complicada, la periodista transita ahora un momento vital marcado por el autocuidado y la calma. Se embarca en un nuevo reto personal: plasmar su historia en palabras

Sobrevivir al cáncer no es volver a ser la misma. Es aprender a ser otra. Lo sabe bien Sara Carbonero, que desde que supo su diagnóstico de cáncer de ovario ha ido trazando una forma más consciente de habitar su vida. Menos ruidosa, con menos prisa y mucha más presencia. Fue en mayo del año 2019 cuando la periodista recibió el duro diagnóstico y cinco años después, lo compartió de forma pública.

Con calma

La periodista toledana, que entonces parecía tenerlo todo —carrera consolidada, familia, popularidad—, comprendió que la verdadera salud empieza cuando una se escucha de verdad. Hoy prioriza. Disfruta de los pequeños gestos, elige con cuidado sus planes y se rodea solo de quienes le suman. «Voy muy al día, no quiero un verano frenético», ha dicho recientemente, revelando que sus vacaciones serán para moverse, sí, pero también para detenerse. Para compartir tiempo de calidad con sus hijos, su familia y sus amigas, sin agendas apretadas ni ruido innecesario.

Ese enfoque sereno se ha convertido en su nueva brújula. Desde cómo escucha música —mejor en vinilo— hasta cómo se relaciona con las redes sociales. No es casualidad que, cuando acude a actos como el evento Wheels & Waves de Breitling en Biarritz —donde habló con profundidad en Women’s Health— lo haga desde un lugar más pausado y consciente.

Pilates y dieta

Quienes la conocen bien aseguran que su mayor pilar es la salud. Y ella misma lo ha contado: guarda muy presente una frase que le dijo un médico en uno de sus momentos más vulnerables. «Tan importante es que te tomes esta medicina como que camines, que comas bien y que hagas deporte.» Desde entonces, esa lógica sencilla guía sus rutinas. No es adicta al ejercicio, pero sí es constante con el pilates reformer, que le ayuda a tonificar y encontrar equilibrio. En cuanto a la alimentación, sigue una pauta clara: fuera el azúcar, la carne roja, y cada vez menos lácteos y gluten.

Aunque no ha abandonado su vida pública —ni su interés por el autocuidado—, ahora lo gestiona con más cautela. Le inquieta perder la expresión natural del rostro, ha reconocido, cuando se le pregunta por tratamientos estéticos. Apuesta por una belleza sin excesos: vitamina C, algo de ozono, cuidados dermatológicos… y, sobre todo, una mente en calma. La salud mental, para ella, lo es todo. Aunque admite que su vida a veces también tiene forma de montaña rusa, procura alejarse del frenesí que imponen los tiempos: notificaciones constantes, exigencia sin pausa, falta de respiro.

El libro

En casa, elige predicar con el ejemplo. Películas sin móviles, vinilos completos en lugar de playlists infinitas, y conversaciones reales que no buscan likes. Aunque sabe que no puede alejarse por completo del escaparate digital —forma parte de su trabajo—, ha aprendido a poner límites. Porque, como ella misma ha advertido, «estamos perdiendo los detalles».

Además de su papel como embajadora de Unicef y de estar inmersa en un proyecto televisivo enfocado en entrevistas culturales, hay una meta que la tiene especialmente ilusionada: su primer libro. «Publicar mi libro es mi propósito antes de que acabe el año», confesó. Una obra en la que mezclará vivencias, lecturas y reflexiones personales. Su forma de mirar el mundo ha cambiado, y ese cambio tiene voz propia. Ha compartido el pensamiento que le acompaña cada día: «Cuando una persona tiene salud, puede tener muchos problemas, pero cuando le falta la salud, solo tiene uno».

Sin Casillas

También en lo emocional parece haber hallado estabilidad. Desde su separación de Iker Casillas en 2021 —tras más de una década juntos y dos hijos, Martín (10 años) y Lucas (7)—, ha optado por una vida más discreta. Se la relacionó con Kiki Morente, y más tarde con el músico Nacho Taboada. Pero en los últimos meses ha trascendido que mantiene una relación estable con Luis Cabrera, empresario canario con quien ya tuvo conexión en 2021.

Incluso su marca de moda refleja esa versión más consciente. Junto a su amiga Isabel Jiménez, fundó 'Slowlove', una firma de moda sostenible que apuesta por el consumo responsable. Desde el nombre —un guiño a amar lo pausado— hasta la estética natural, la marca propone algo más que ropa: una manera de vivir. Tal vez, la misma que ahora defiende su fundadora.