Fundado en 1910
Santiago

Santiago Segura, con su mujer MaríaGTRES

Quién es la mujer de Santiago Segura y a qué se dedica

Su mayor éxito no es Torrente, sino su historia de amor con María Amaro, la mujer que ha estado detrás de él durante más de dos décadas

Santiago Segura cumple 60 años, este jueves, con la misma energía arrolladora que lo convirtió en uno de los grandes fenómenos del cine español. El creador del detective más gamberro y políticamente incorrecto de nuestras pantallas sigue siendo un referente indiscutible. La prometida Torrente 6 continúa flotando en el aire como una deuda pendiente con sus fieles seguidores, mientras él arrasa en taquilla con su faceta más familiar en la saga Padre no hay más que uno.

Su carrera, que comenzó entre el humor más salvaje y provocador, ha evolucionado con los años hasta colocarlo como el gran maestro de la comedia para todos los públicos. Pero más allá de los millones recaudados, los Goya, los personajes grotescos y las carcajadas provocadas durante tres generaciones, el mayor logro de Segura no se encuentra ni en la pantalla ni en la crítica. Su verdadero triunfo responde al nombre de María Amaro.

Muchos no lo saben —y quizá él lo ha preferido así—, pero detrás del cineasta, del personaje histriónico, del director perfeccionista y del actor sin complejos, hay un hombre profundamente familiar. Y en el centro de esa vida privada, discreta pero sólida, está María, su mujer desde hace más de dos décadas. Aunque en ocasiones aparece en alfombras rojas, nunca ha buscado titulares. Ha estado siempre ahí: observadora, trabajadora, leal. «Hablo poco de ella porque me da pudor, pero es lo mejor que me ha pasado en la vida», confesó Santiago en una entrevista.

Santiago Segura, con su mujer y sus hijas

Santiago Segura, con su mujer y sus hijasRedes Sociales

Se conocieron en 1998, durante el rodaje de Torrente: El brazo tonto de la ley. Él debutaba como director con la que acabaría siendo una comedia revolucionaria en el cine español. Ella trabajaba como maquilladora profesional, un oficio que ejerce desde los 19 años. Aquel primer encuentro no fue un flechazo, pero sí el inicio de una conexión que se fue afianzando con el tiempo. «Estuve diez años persiguiéndola hasta que me dijo que sí», ha contado con humor en más de una ocasión. Y desde entonces, no se han separado.

Es también madre de las dos hijas del cineasta: Calma, nacida en 2008, y Sirena, en 2013. Ambas han heredado el gusanillo artístico y ya han participado en películas de su padre, formando parte del reparto de Padre no hay más que uno, donde interpretan a sus hijas también en la ficción.

A pesar de estar casada con una de las figuras más reconocidas del cine español, ella siempre ha optado por mantenerse lejos del foco. Su mundo está en el maquillaje, en la técnica, en los detalles. No en la fama. Ha trabajado en películas como La comunidad (2000), de Álex de la Iglesia, o El oro de Moscú (2003), de Jesús Bonilla. Su talento ha embellecido rostros de actores y actrices durante décadas, pero su nombre raramente ha aparecido en los medios.

Entre 2008 y 2016, dirigió su propia academia de maquillaje, ubicada en la calle Callao, en pleno centro de Madrid. Allí formaba a futuras profesionales del sector, enseñando desde maquillaje para televisión y cine hasta técnicas de moda y asesoría personal. No era una escuela más: llevaba su nombre, porque su experiencia y reputación la avalaban. A través de ese espacio, compartió conocimiento, pasión y oficio por una profesión que, aunque no siempre se vea, sostiene buena parte de la magia del cine.

María no presume de lujos, pero sí deja pequeños rastros de su mundo personal en redes sociales. En su perfil de Instagram se presenta con una frase sencilla pero reveladora: «Mamá de Calma y Sirena». Publica imágenes familiares, recuerdos de viajes —como el que hicieron juntos a Maldivas en abril— y guiños cómplices a su marido. Es fan de Alejandro Sanz, ama su profesión, y pese a su discreción, no duda en apoyar públicamente el trabajo de su pareja, compartiendo sus estrenos, proyectos y momentos clave. Eso sí: en las redes del director rara vez aparece una imagen de los dos solos. Él protege su vida privada con el mismo celo con el que guarda sus guiones. La exposición pública no entra en su ecuación como pareja, y quizá ahí radica precisamente la fuerza de lo que tienen.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas