Una elegante mansión de la época georgiana, construida en la década de 1770 y cuidadosamente ampliada y renovada a lo largo de los años
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Cámaras, setos gigantes y seguridad 24h: los Príncipes de Gales hacen de Forest Lodge una fortaleza blindada
El Príncipe Guillermo y Kate Middleton se mudarán a finales de año al que han definido como su «hogar definitivo»
Hace ya tiempo que se anunció que el Príncipe Guillermo y Kate Middleton dejarán su casa actual, Adelaide Cottage, en la finca del Castillo de Windsor, para mudarse a Forest Lodge, llevándose consigo a sus tres hijos: George, Charlotte y Louis. La noticia ha generado sentimientos encontrados entre los residentes locales, sobre todo tras la reciente instalación de un perímetro de seguridad antes público que ahora se extiende a lo largo de más 3,7 kilómetros.
La mudanza, que tiene previsto comenzar en diciembre y finalizar en Navidad, ofrecerá la oportunidad de comenzar de cero en un nuevo entorno. Forest Lodge, llamada así por su ubicación rodeada de bosques en Windsor Great Park, es una elegante mansión de la época georgiana, construida en la década de 1770 y cuidadosamente ampliada y renovada a lo largo de los años.
Antes de adoptar su nombre actual, la casa se llamaba «Holly Grove», aunque Eduardo VIII la cambió a Forest Lodge, considerado un nombre más refinado, en 1936. Desde su adquisición por la Corona en 1829, ha albergado a numerosos residentes destacados, entre ellos Sir William Fremantle, Sir John Aird y Sir Malcom Murray.
La propiedad también dispone de tres establos, dos garajes de nueva construcción, un gran estanque y hasta una pista de tenis, lo que convierte el lugar en un auténtico oasis en medio del histórico Windsor Great Park.
Su fachada de ladrillo rojo es perfectamente simétrica, con seis chimeneas y nueve ventanales a cada lado. El interior ofrece toda la belleza de la época que se esperaría de una casa de este calibre, incluyendo yeserías, cornisas, ventanas venecianas, chimeneas de mármol y un techo abovedado en el recibidor.
Muchos de estos detalles, además, han sido reconstruidos en la penúltima reforma de la mansión, llevada a cabo en 2001. La última se están haciendo algunos cambios en puertas y ventanas, además de la eliminación de algunas paredes interiores, reparación del techo e instalación de suelos nuevos.
Todo ello ha sido financiado personalmente por los Príncipes de Gales, al igual que la renta de la mansión, que podría llegar a las 30.000 libras mensuales. La pareja también ha anunciado que, al igual que en Adelaide Cottage, no contarán con personal residente, ya que prefieren la privacidad que esto les ofrecería.
En 2001 se llevó a cabo una renovación completa de la propiedad
La sombra de la polémica, la seguridad
Aunque no cuentan con personal que les ayude en las tareas del hogar, sí tendrán un equipo de seguridad, siendo esta una de las medidas que más asperezas ha levantado entre los vecinos de la zona. El Ministerio del Interior también ordenó el cierre tanto del parking de las inmediaciones como de una puerta de acceso a la residencia.
A los residentes que anteriormente pagaban los pases anuales para usar las instalaciones del terreno se les informó que la zona está ahora prohibida en virtud de las disposiciones de la Ley contra la Delincuencia Organizada Grave y la Policía, que permite que ciertas propiedades de la Corona reciban mayor protección .
El Príncipe Guillermo y Kate Middleton, en una imagen de archivo
La designación otorga a la policía la autoridad para arrestar a intrusos y extiende el mismo nivel de protección que se aplica a otras propiedades reales. Se están instalando señales que marcan los límites, junto con vallas, cámaras de seguridad y nueva arboleda para aumentar la privacidad.
Forest Lodge ha sido descrito anteriormente como lo que pronto será el «hogar definitivo» de la familia, y la BBC informó que «será donde planean vivir como familia cuando el Príncipe y la Princesa de Gales se conviertan en Rey y Reina». También son propietarios de Amner Hall en la finca de Sandringham y del apartamento 1A en el Palacio de Kensington.