Eugenia Martínez de Irujo y Narcís Rebollo
Gente
El precioso piso de Eugenia Martínez de Irujo en el corazón más noble de Madrid
Situado a pocos metros del palacio de Liria, en su decoración predomina el calo y cuenta con una preciosa terraza
La boda de Cayetano Martínez de Irujo y Bárbara Mirjan ha vuelto a poner en primer plano a la familia Alba. Tras la celebración, Eugenia, la duquesa de Montoro, regresaba a su casa de Madrid, situado a pocos metros del palacio de Liria, la joya neoclásica de la Casa de Alba. Ubicada entre la calle Princesa y Mártires de Alcalá, esa cercanía no es solo emocional: se dice que existe un pasadizo privado que une ambas residencias, un discreto vínculo familiar que mantiene viva la conexión entre los dos hogares.
Eugenia Martínez de Irujo, amante de los colores vivos, ha llenado su hogar de energía visual. En las imágenes que comparte en redes sociales se adivinan flores frescas, vajillas con estampados vibrantes, manteles turquesa y cerámicas artesanales. La chimenea blanca, corazón del salón, se decora con jarrones, frutas y platos pintados a mano. En este universo dominado por el blanco y la madera, cada detalle aporta calidez y espontaneidad, un reflejo fiel del carácter libre y optimista de su dueña.
Viste la mesa con la vajilla que ella misma ha diseñado d el mano de Sushita Café
Entre los elementos más personales destaca el ascensor, convertido en una pequeña galería emocional. En sus paredes cuelgan una foto de cuando era niña, una de ellas en gran formato y en blanco y negro. Es un gesto simbólico: cada vez que sube o baja, la duquesa se encuentra con su pasado, con aquella niña que creció entre arte, libertad y excentricidad. Un recuerdo que dialoga con su presente, compartido con el productor musical Narcís Rebollo, compañero de vida y de esta luminosa casa que ambos han convertido en refugio, y donde también viven sus inseparables perros.
El ascensor de la casa está decorado con una foto de Eugenia Martínez de Irujo de pequeña
La terraza es, sin duda, la joya del piso. Un auténtico mirador sobre los jardines del Palacio de Liria, desde el que Eugenia Martínez de Irujo contempla el atardecer madrileño. Fue desde allí donde, durante la histórica nevada de Filomena, captó una imagen viral: el palacio cubierto de blanco, como un cuadro nevado salido de otro siglo.
Por otro lado, buena parte del mobiliario y los complementos de su casa llevan el sello de Sushita Café, la firma con la que la exesposa de Francisco Rivera colabora habitualmente. Su gusto por lo artesanal y lo colorido se refleja en cada rincón: platos decorados con motivos de animales o frutas, copas de cristal tallado, cojines estampados y textiles bordados que rompen con el minimalismo y le otorgan carácter.
Amante de los colores vivos, ha llenado su hogar de energía visual
Para terminar, el entorno donde se ubica su vivienda es un lujo. A pocos pasos se encuentran el Parque del Oeste, el Templo de Debod y la renovada Plaza de España, además de cafés, galerías y boutiques de autor. Es una zona donde la aristocracia madrileña convive con la vida urbana más cosmopolita.