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Marián Camino y María Ángeles Sanz en el tanatorioGTRES

Paloma Cuevas y Marián Camino, en el último adiós a la marquesa de la Vega de Anzo

Pilar González del Valle fallecía a los 78 años en Madrid, este martes

Era muy querida y muy popular en el mundo del toro que tanto la va a echar de menos. Pilar González del Valle, marquesa de la Vega de Anzo, fallecía este martes en Madrid, tras no superar una intervención provocada por un aneurisma. Sus amigos y familiares la despidieron en el Tanatorio madrileño de Tres Cantos, antes de ser conducida a su querida Iglesia Parroquial de Grado, en Asturias, donde descansarán sus restos mortales, junto a sus padres. Al tanatorio madrileño se acercaron, a lo largo de este martes, numerosos amigos, entre ellos, Marián Camino, hija del fallecido maestro Paco Camino, con su madre María Ángeles Sanz, presidenta de Las Majas de Goya, y otra buena amiga de la familia, Paloma Cuevas.

El mundo del toro era su gran pasión, no en vano era hija de un ilustre ganadero de toros de lidia, José María González del Valle Herrero; pero su tierra, Asturias, era otra de sus grandes debilidades. La alcaldesa de Gijón ha querido demostrar su amor incondicional a esa tierra con una bonita carta a modo de homenaje. «Si algo significó para mí Pilar González del Valle, fue amistad. Amistad sobre todas las cosas. Si algo significó la Marquesa de la Vega de Anzo para Gijón, fue alegría. Alegría genuina; alegría de verdad», escribe en su Instagram María del Carmen Moriyón.

«Como Alcaldesa, puedo decir que cada vez que Gijón la necesitó, Pilar González del Valle estuvo y supo estar. Valiente cuando había que serlo, suya es buena parte de la culpa de que hoy Gijón presuma de una plaza de toros centenaria. Allí, en el coso de la carretera de Villaviciosa, en esa plaza de El Bibio en la que siempre encontró resguardo, Pilar deja un vacío imposible de llenar. Hay formas de torear que no se vuelven a ver y aficionados que no se repiten. El paso de Pilar por esta vida fue el de una buena verónica. Pausada pero enérgica, vertiginosa pero disfrutable; genuinamente emocionante», escribe. Preciosas palabras que recuerdan a una gran aficionada y mejor persona.