Fundado en 1910

Juan del Val junto a la plaza del Ayuntamiento de su puebloMontaje: David Díaz

Gente

El pintoresco pueblo de Jaén donde Juan del Val pasó los veranos de su infancia

Juan del Val acude, como cada jueves, a El Hormiguero, pero en esta ocasión no lo hace como integrante de la tertulia que protagoniza junto a Cristina Pardo, Tamara Falcó y su mujer, Nuria Roca, sino para presentar su novela, Vera, una historia de amor, galardonada hace apenas unas semanas con el Premio Planeta 2025.

Al estupor inicial por alzarse vencedor de un galardón de esta categoría se unen ahora las primeras críticas al libro recién publicado. «Rancio», «casposo» y «machista» son algunos de los adjetivos utilizados por críticos, periodistas y libreros para referirse al texto.

Prácticamente nadie ha acogido con buenas palabras la historia de Vera, una mujer de mediana edad perteneciente a alta sociedad sevillana, que decide romper un matrimonio aburrido y lleno de domingos por la tarde con un noble, e iniciar una apasionada relación con Antonio, mucho más joven que ella y de origen humilde.

Aunque nacido y criado en Madrid, el trasfondo andaluz de su libro está justificado por los veranos de su infancia, cuando abandonaba el barrio de La Estrella para instalarse en casa de sus abuelos en un recóndito y pintoresco pueblo de poco más de 1.000 habitantes y a 100 kilómetros de Jaén.

«Cuando me daban las vacaciones a finales de junio venía aquí con mis abuelos y no volvía a Madrid hasta septiembre para empezar el cole…», explicaba en una publicación de Instagram en la que aparecía junto a Miguel, a quien define como parte de su infancia en Sorihuela del Guadalimar.

«En el pueblo pasé veranos felices en 'la calle de las buenas noches' montando borricos para ir a ver las olivas, atando mulos a las rejas, merendando pan con aceite y azúcar, bañándome en las albercas y escuchando hablar a hombres y mujeres sentadas en la puerta tomando el fresquito», reconocía a continuación.

El tertuliano, además, recuerda con esmero y cariño «la cosecha del aceite, las bestias, las historias de la guerra que perdieron, del estraperlo esquivando a la Guardia Civil…», además de las personas con las que compartió tantos momentos felices: «Mi abuelo Juan Ángel, Pepe El Pontonero, mi abuela Antonia, la Dioni, la tía Lola, el tío Inocente, Miguel y Tomasa, la tía Águeda y José…». Aunque «ya nada es igual» porque, según apuntó, «ellos ya no están». Cada vez que visita la localidad se siente como aquel niño de ocho años que vivió tanto tiempo junto a ellos.

Situado en la comarca de la Sierra del Segura, Sorihuela del Guadalimar destaca por ser un destino que combina naturaleza, historia y tradición andaluza. Su casco urbano conserva el encanto de los pueblos serranos, con calles estrechas y calles encaladas que se asientan sobre el valle. Entre sus principales puntos de interés destaca la Iglesia de Santa Águeda, del siglo XVI y con una destacada torre renacentista.

También merece una visita el Castillo de Sorihuela, una antigua fortaleza árabe que domina el municipio y ofrece unas vistas panorámicas impresionantes de los olivares y montes circundantes. Aquellos que deseen explorar la naturaleza de la zona pueden hacerlo en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, una de las reservas más extensas de España. Por otro lado, entre sus fiestas patronales, destacan la Romería de San Isidro y las Fiestas Patronales de Santa Águeda.