Tatiana Radziwill, en una imagen de archivo
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Tatiana Radziwill, la confidente en la sombra de la Reina Sofía
La Princesa se ha convertido en uno de los apoyos más sólidos de la mujer del Rey Juan Carlos
Pese a ser uno de los nombres más discretos del entorno de la Reina Sofía, también es de los más importantes. Tatiana Radziwill se ha mantenido alejada de los focos mediáticos todo lo que ha podido, pero su figura ha acompañado a la mujer del Rey Juan Carlos desde su infancia, convirtiéndose en una presencia constante y en uno de sus principales apoyos personales.
Nacida el 28 de agosto de 1939 en Ruan (Francia), pertenece a una de las familias nobles más antiguas de Europa. Es hija del príncipe Dominik Rainer Radziwill, de origen polaco-lituano, y de la princesa Eugenia de Grecia y Dinamarca. Por su madre, desciende del Rey Jorge I de Grecia, lo que la emparenta con la familia real helena y, por tanto, con la Reina Sofía.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la familia Radziwill, al igual que la de la Reina Sofía, vivió en el exilio para escapar de los horroros de la guerra y la invasión nazi, pasando un tiempo en Sudáfrica antes de poder regresar a Europa. Aquella etapa marcaría el inicio de una amistad que ha perdurado toda la vida: Sofía de Grecia y Tatiana eran apenas unas niñas cuando comenzaron a compartir juegos, estudios y vacaciones en distintos países.
«Tuve suerte de compartir con ella la vida familiar en Grecia durante las vacaciones a través de toda mi juventud, lo que fue una fuente inolvidable de felicidad para mí», confesaba Sofía de Grecia en una entrevista. Radziwill creció en un entorno cosmopolita, educada entre Grecia y Francia. Se formó en idiomas y música —llegó a dominar varios— y cultivó una personalidad refinada y culta.
En 1966 contrajo matrimonio con el doctor Jean Henri Fruchaud, un reconocido cardiólogo francés, con quien ha tenido dos hijos y tres nietos. Se conocieron en sus años universitarios en París y se casaron en una boda acorde al estatus de Tatiana.
Las dos amigas paseando por Palma de Mallorca
Aunque siempre ha mantenido un perfil bajo, ha sabido combinar su linaje aristocrático con una vida profesional y familiar discreta. Su elegancia natural y su carácter reservado la convirtieron en una figura respetada dentro de los círculos reales europeos.
A diferencia de otras figuras del ámbito real, Tatiana Radziwill nunca ha buscado protagonismo. Su vida ha transcurrido entre París, Ginebra y Mallorca, siempre con un trato cercano pero reservado hacia la familia real española. En los últimos años, pese a algunos problemas de salud, ha continuado manteniendo contacto con la Reina Sofía, reforzando un vínculo que supera el paso del tiempo.
Se desplaza en silla de ruedas desde que sufrió un ictus
Tatiana fue dama de honor en la boda de la Reina Sofía con el entonces príncipe Juan Carlos de Borbón en 1962, un gesto que simbolizó la cercanía entre ambas familias. Con los años, se ha convertido en uno de los apoyos más sólidos de la Reina Sofía.
Su presencia ha sido habitual en los veranos del Palacio de Marivent, en Palma de Mallorca, donde acompañaba a los Borbón en sus estancias estivales, aunque no como le gustaría. Hace unos años sufrió un ictus que le afecta a la movilidad y, desde entonces, se desplaza en silla de ruedas. Pese a todo, en este entorno se la considera una confidente y una amiga leal, alguien con quien la Reina Sofía puede compartir recuerdos y conversaciones sin la presión de la vida pública. Tal es su buena relación que tanto Sofía como Irene de Grecia la llaman cariñosamente Tatan.