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Iñaki Urdangarin, en la página web de su nuevo proyecto

Gente

La nueva aventura empresarial de Iñaki Urdangarin

«Han sido años de vida y de aprendizaje y quiero ponerla en práctica para ayudar a otra gente para encontrar soluciones a problemas», reconoce el exdeportista

Hace ya más de un año que Iñaki Urdangarin es un hombre libre. Fue el 9 de abril de 2024 cuando acabó la condena de cinco años y diez meses que le impuso la Audiencia de Palma por el caso Nóos. Desde entonces, el exmarido de la Infanta Cristina parece dispuesto a olvidar el pasado y su vínculo a la Familia Real. «Estoy divorciado y ya no tengo ninguna condena. No quiero ser fotografiado ni que me pregunten. Quiero ser una persona anónima. Ya no tengo que dar explicaciones de nada», afirmaba entonces.

El exduque de Palma ya no parece tener esa misma filosofía de vida, a tenor de sus últimos pasos dados. Concedió una entrevista de más de cuarenta minutos en el programa Plano Secuencia en La 2 de Cataluña. El espacio, convertido en el estreno más visto de La 2 Cat desde su inicio, reunió frente a la pequeña pantalla a 145.000 telespectadores, con un 9,2 % de cuota, triplicando la media habitual de la cadena.

«Pasé tres meses llorando, lo hice muy mal. Cuando empecé a encontrar el equilibrio, me recomendaron que escribiera todo lo que pasara por mi cabeza. Y eso se convirtió en cuadernos en los que lo plasmé todo y con el tiempo, cada vez estaban más trabajados», explicó en antena.

«Lo que perdí en prisión: mucho tiempo. A veces me da angustia pensarlo. No solo por la condena, sino también por los siete años anteriores. Materialmente, perdí todo lo que tenía. Hay una pérdida muy grande que es uno de los amores de mi vida, Cristina. Lo pasamos muy mal y tuvo consecuencias muy graves. Y me sabe muy mal por qué es una mujer a la que quiero mucho».

Además, reconoció que el rencor no le ha ayudado. Solo te resta energía. «Eso se quedó allí, cuando se cerró la puerta de prisión». Ahora, Urdangarin está en otra etapa de su vida. «Han sido años de vida y de aprendizaje y quiero ponerla en práctica para ayudar a otra gente para encontrar soluciones a problemas. La analogía del deporte, los estudios y los aprendizajes de mi vida. Todo lo que he tenido que aprender y que me ha salido bien, creo que es una oportunidad de ayudar a otros».

De ahí que haya creado junto a Iñaki Saltor y Núria Sala, Bevolutive, según fuentes cercanas al exduque de Palma, es una empresa que apuesta por la sostenibilidad, el bienestar y la salud. A través de programas y servicios que buscan mejorar la calidad de vida de las personas, el proyecto busca llegar a un público consciente de la necesidad de vivir de forma más equilibrada y respetuosa con el medio ambiente. La filosofía de la empresa se basa en tres pilares: innovación, compromiso social y eco-responsabilidad.

Iñaki Urdangarin, junto a los socios de Bevolutive

«No nace como una idea de negocio, sino como una sacudida vital. Nace de ver a nuestros hijos deportistas… y no saber siempre cómo acompañarlos. De comprobar que las organizaciones deben crecer desde las cifras, pero también desde sus personas, aumentando su impacto y relevancia», explican los tres socios en su página web.

En ella, además, Urdangarin se define como exdeportista de élite, medallista olímpico, consultor, entrenador y coach. «Ha construido su trayectoria entre el alto rendimiento, la empresa y el liderazgo», añaden. «Hoy acompaña a personas, equipos y organizaciones en procesos de transformación, propósito y evolución personal y profesional».