Sara Carbonero, en una imagen de archivo
Sara Carbonero reaparece con una pulsera hospitalaria y desata la preocupación
La periodista continúa recuperándose de una intervención de urgencia durante sus vacaciones en Lanzarote a principios de año
La última publicación de Sara Carbonero ha vuelto a despertar la inquietud de muchos de sus seguidores. La periodista compartió en sus redes sociales una fotografía aparentemente sencilla: sentada, con ropa de calle (vaqueros y botas) y sosteniendo un libro entre las manos. A simple vista, la imagen transmite calma y normalidad, pero varios detalles no tardaron en llamar la atención de quienes siguen de cerca su día a día.
En la instantánea, Carbonero aparece leyendo Nada se opone a la noche, la conocida obra de la escritora francesa Delphine de Vigan. Sin embargo, al observar con más detenimiento la fotografía, muchos usuarios repararon en un elemento concreto que no pasó desapercibido: en su muñeca izquierda se aprecia una pulsera hospitalaria. En ella puede leerse csengloba.com, una empresa especializada en sistemas de identificación y seguridad para pacientes en centros sanitarios.
El entorno que aparece en la imagen también ha contribuido a alimentar las especulaciones. En el fondo se distingue lo que parece una sala hospitalaria, con un sillón destinado a acompañantes y un portasueros situado a la derecha. Aun así, su vestimenta informal sugiere que no se trataría de un ingreso prolongado, sino más bien de una visita puntual. Todo apunta a que podría tratarse de un control médico o una revisión dentro de su proceso de seguimiento.
Fotos compartida por Sara Carbonero
La preocupación de sus seguidores no surge de la nada. El pasado 2 de enero, durante unas vacaciones en La Graciosa, la periodista sufrió una fuerte indisposición que obligó a trasladarla de urgencia al Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, en Lanzarote. Allí fue intervenida y permaneció ingresada durante más de una semana. Durante aquellos días complicados, su entorno más cercano se volcó completamente con ella. Su hermana viajó hasta la isla para acompañarla, mientras que su pareja, el empresario José Luis «Jota» Cabrera, permaneció a su lado durante los primeros momentos de hospitalización.
Tras recibir el alta médica y regresar a Madrid el 13 de enero, Sara ha ido retomando poco a poco su rutina habitual. Su vuelta a la normalidad ha pasado, sobre todo, por su implicación en Slow Love, la firma de moda que dirige junto a su amiga y socia, la periodista Isabel Jiménez. Para Carbonero, este regreso al trabajo creativo ha supuesto también un impulso emocional importante en su proceso de recuperación.
Horas después de publicar la imagen, la propia Sara quiso enviar un mensaje tranquilizador. Desde el sofá de su casa, arropada con una manta y acompañada por su gata, compartió otra historia en la que confirmaba que se encontraba bien. En ese momento explicó que estaba terminando de leer Nada se opone a la noche, una obra que ella misma definió como una «autobiografía dura con la salud mental como tema principal».
La relación de la periodista con los problemas de salud viene de lejos. En 2019, durante una revisión rutinaria, le diagnosticaron cáncer de ovarios, una noticia que marcó profundamente su vida. Tras el diagnóstico tuvo que someterse a una operación y a seis sesiones de quimioterapia. Posteriormente, en 2021 y 2022, volvió a pasar por el quirófano.
A principios de este año, cuando celebraba su 42 cumpleaños, Carbonero recordaba ese camino lleno de obstáculos con una reflexión muy sincera. «Entré a un quirófano llena de incertidumbre y habría firmado poder estar como estoy hoy», confesaba entonces, agradecida por haber superado un nuevo bache.