Fundado en 1910

Haakon y Mette-Marit de Noruega, en un reciente acto públicoGTRES

Mette-Marit de Noruega se defiende y dice que fue 'engañada y manipulada' por Epstein

«Lo conocí en unas vacaciones familiares en St. Barth, por la calle. Y sabía que la princesa vivió en su casa en Palm Beach. No era un secreto entre nosotros», dijo Haakon, presente en la entrevista

Con su hijo mayor en prisión preventiva y con severos problemas de salud, a causa de su fibrosis pulmonar, la heredera noruega atraviesa, sin duda, un muy mal momento. Mette-Marit de Noruega aseguró en una entrevista con la televisión pública NRK que fue manipulada y engañada por el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, con quien mantuvo una relación de amistad. Explicó también que ella no sabía nada de sus abusos sexuales.

«Me siento tan manipulada. Y cuando te manipulan, una no se da cuenta al principio. Te va llegando información en momentos distintos. Creo que ahora me doy cuenta de hasta qué punto me manipularon. Está claro que lleva tiempo procesarlo, pero hubo una serie de hechos que hicieron que pensase que algo no estaba bien», dijo la princesa, que conoció a Epstein a través de un amigo común cuya identidad no quiso revelar.

Las nuevas revelaciones sobre Epstein difundidas a finales de enero probaron que Mette-Marit, -quien se disculpó en dos ocasiones por este asunto- mantuvo contacto en 2014 con Epstein, justo un año después de que la princesa asegurara que había dejado de comunicarse con él. Es decir, las fechas no cuadran.

«Es muy importante para mí asumir la responsabilidad por no haber chequeado su pasado de forma más detallada y por ser tan manipulada y engañada como lo fui. Pero también es importante precisar que nadie tiene que tener lástima de mí; sino de todas las víctimas que sufrieron los duros ataques y que merecen justicia», dijo Mette-Marit, y deseó «no haberlo conocido nunca».

La princesa -quien estuvo acompañada en la entrevista por su esposo, el Príncipe heredero Haakon- dijo sentir «mucha rabia» pues las víctimas no hayan recibido justicia y calificó de «muy problemático» que haya podido contribuir «a legitimar a Epstein de alguna manera».

En 2011

Epstein era amigo de un buen amigo de la princesa y le fue presentado por varios conocidos de «confianza» que trabajaban con la salud y las organizaciones internacionales en 2011, cuando Mette-Marit trabajaba para el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida.

«Fue una relación de amistad. Era amigo de un amigo mío, ante todo. Si la pregunta es si la relación era de otro tipo, la respuesta es no», afirmó la princesa, quien califica el tono de las conversaciones como de «camaradería», pero no íntimo.

En un correo de octubre de 2011, dos años después de que Epstein saliese de la cárcel tras cumplir una pena por comprar servicios sexuales a menores, la princesa le confiesa al millonario que había googleado sobre él y que «no tenía buena pinta».

«No sé lo que encontré, no lo recuerdo, fue hace 15 años, es difícil para mí saberlo. Pero no sabía que era un delincuente sexual ni un agresor», dijo.

Una broma

La princesa calificó de «broma» otro correo en el que Epstein le cuenta que está en busca de una esposa en París pero que prefiere a las escandinavas, a la que aquella le responde que es una buena ciudad para las infidelidades y que las escandinavas son mejor material.

Sobre su visita a la residencia de Epstein en Palm Beach (Florida) en enero de 2013, aseguró que a un amigo común le habían dejado prestada la casa, por eso accedió. «Todas las personas que he conocido con Epstein han sido siempre adultos, nunca he visto nada ilegal», explicó.

'Algo no me gustó'

Durante su estancia en la casa, Epstein se comportó de un modo «que no me gustó» y la puso en una situación «que me hizo sentir tan insegura que llamé a Haakon», dice sin dar más detalles de lo ocurrido.

«Pero tuve contacto con él tiempo después. Creo que fue porque era tan manipulador que se aprovechó de que teníamos un amigo común y que tengo buena fe. Pero decidí cortar el contacto y fue por episodios como ese», señaló.

Los contactos con Epstein se produjeron en un momento difícil para la princesa, que sintió que podía confiar en el millonario, aunque cuando empezó a escuchar rumores «de que no era una buena persona, nunca que fuera un agresor», interrumpió la relación.

«Sabía que se conocían y se habían encontrado en Estados Unidos (...) Lo conocí en unas vacaciones familiares en St. Barth, por la calle. Y sabía que la princesa vivió en su casa en Palm Beach. No era un secreto entre nosotros», dijo Haakon.

Mal momento

La princesa, que lamenta haber puesto en una situación complicada a los reyes, recordó su enfermedad -una fibrosis pulmonar que se ha agravado en los últimos meses- y el juicio por violación que afrontó su hijo Marius, para aclarar que hubiera pasado mes y medio desde que prometió dar más explicaciones.