El actor Antonio Banderas, en Málaga
Las tres cosas que cambió Antonio Banderas en su vida tras ver de frente a la muerte
El actor sufrió en 2017 un infarto en su casa de Surrey en Inglaterra que le hizo replantearse su día a día
Antonio Banderas desprende vitalidad y optimismo en cada una de sus apariciones públicas. Saborea cada minuto y valora su día a día después de que en 2017 un infarto le dejase frente a frente con la muerte. «En serio. Lo mío fue una advertencia muy seria. Cambió mi perspectiva de la vida», declara en una entrevista en The Times. El actor de 65 años vivía entonces entre Estados Unidos y el Reino Unido y el ataque cardíaco le pilló en su mansión de Surrey. De repente, dejó de fumar, vendió su jet privado y regresó a Málaga, su ciudad natal, donde compró un teatro. «Al enfrentarme a la muerte, me di cuenta de que, en realidad, soy actor de teatro».
Banderas vive hoy en un piso en el centro histórico de Málaga con su novia, Nicole Kimpel, cerca del emblemático restaurante El Pimpi, del que es propietario, entre otros establecimientos. Las películas de Hollywood le dan de comer, pero el Teatro del Soho se ha convertido en su prioridad y mayor pasión. «Nunca he sido tan feliz», afirma. Inaugurado en 2019 con una representación de A Chorus Line, el teatro ha estrenado musicales como Company, Godspell y Gypsy, que han cosechado un gran éxito a nivel nacional. El próximo mes acogerá Tiptoe, el primer festival internacional de danza de Málaga.
Casi medio siglo después de haber dejado Málaga en busca de fortuna, regresa a sus orígenes. «Cuando empecé a amar el teatro era muy joven; mis padres eran grandes aficionados», comenta. Ver musicales como Godspell y Hair en Málaga en los años setenta, durante los últimos años de la dictadura de Francisco Franco, lo encaminó hacia la actuación teatral.
El actor Antonio Banderas, fiel a la Semana Santa de Málaga
Banderas se prepara para vivir la Semana Santa con el mismo fervor de siempre. Se ha encargado de supervisar los ensayos de la orquesta residente del teatro, la Sinfónica Larios Pop del Soho, para su concierto anual dedicado a las procesiones. Confiesa que sus compañeros de la Hermandad de la Santísima María de las Lágrimas y los Favores le llaman «José Hollywood». «Así me mantengo conectado con mis raíces, mi barrio, mi gente. No he perdido esa conexión con los años. Todo lo contrario».
El actor defiende la Semana Santa como «el mayor espectáculo que se pueda ver». Su talento teatral ha consolidado su popularidad en España, donde Banderas es considerado un tesoro nacional. El periodista Isambard Wilkinson se adentra en terrenos pantanosos y le pregunta por la profunda polarización política que divide España. «Shhh, ni lo menciones».