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Calcetines de Morante de la Puebla

Las camisetas y calcetines de Morante de la Puebla que se agotan

Alejandro Herzog es el veterinario amigo personal de Morante que está detrás las prendas de vestir inspiradas en el diestro

«los cinturones son un modelo exclusivo», comenta con orgullo Alejandro Herzog, el veterinario creador de una empresa de ropa y complementos que rinde homenaje a Morante de la Puebla con sus creaciones. Su pasión, tanto por el mundo taurino, como por el mundo de la moda le llevó a abrir Mediaverónica.es en internet hace cinco años. «Mucho antes de que todo el mundo hablara de Morante, nosotros ya hacíamos camisetas con su imagen. Siempre con autorización, por supuesto», explica este buen aficionado a los toros y emprendedor en conversación con El Debate.

Una tienda en la que este veterinario, amigo y vecino de Morante de la Puebla en La Puebla del Río, estampa los dibujos que realiza a mano sobre momentos importantes de la vida del toreo sevillano.«Yo hago el diseño y depués se estampan en las camisetas, que se pueden lavar en frío, y otras prendas», explica.

Prendas que arrasan entre sus seguidores y partidarios. Y que llevan desde 2001 en el mercado. No es un oportunista que se apunta a la ola de los partidarios recientes de Morante.

Camiseta de Morante de la Puebla

A pérdidas

Lo más vendido son los calcetines y las camisetas, pero también hay toallas con la imagen del diestro sevillano que se venden muy bien. Todo a través de la página web, que elabora él mismo; porque este negocio «con el que pierdo dinero» es por amor al arte, y nunca mejor dicho.

Camiseta de Morante de la Puebla

«Intentamos unificar tradición, arte y cultura con una forma de vivir, sentir y por supuesto de vestir», comenta satisfecho de su trabajo, un trabajo por cierto, con el pierde dinero. «Somos amigos. Durante un tiempo yo fui el veterinario de su ganadería, y por eso hacemos cinturones con el hierro de la M», explica Alejandro.

«El nombre de la página, Media Verónica, se me ocurrió hace 20 años. Es una faena de capote que me gusta mucho», reconoce a El Debate, al tiempo que confiesa que es un negocio poco rentable. «Me cuesta más hacer las prendas que lo que gano con las ventas», dice, «pero lo hago por puro romanticismo».