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El ucraniano Rinat Akhmetov

Quién es el millonario que ha comprado la casa más cara de la historia por 471 millones de euros

El multimillonario ucraniano Rinat Akhmetov ha comprado una vivienda con 21 habitaciones y unos 2.500 metros

Rinat Akhmetov, el hombre más rico de Ucrania, ha blindado su futuro en la parcela más cara del planeta mientras el acero de Mariúpol, corazón de su imperio, se convertía en escombro. Aunque el desembolso se ha materializado ahora, el acuerdo de compra en el Principado se cerró justo antes de la invasión rusa de 2022. La adquisición de su nuevo activo en el edificio Le Renzo, dentro del flamante distrito de Mareterra en Mónaco, ha pulverizado los registros mundiales con un pago de 471 millones de euros, redefiniendo así el concepto de «refugio» para la élite global.

Estamos ante una estructura que parece ignorar la gravedad de la crisis. Diseñado por Renzo Piano, maestro de la estética náutica, el edificio Le Renzo emerge como un navío de 35.000 metros cuadrados que parece flotar sobre la costa. Las imágenes del proyecto revelan que por dentro, la experiencia no tiene nada que envidiar a un superyate: los interiores, diseñados para fundirse con el mar, presentan estancias diáfanas, minimalistas y de una amplitud sobrecogedora, donde la separación entre el salón y la terraza infinita sobre el Mediterráneo desaparece. Con una paleta de colores crema y arena que dialoga con la costa monegasca, cada uno de los 2.500 metros cuadrados de Akhmetov está concebido como una suite de superlujo con vistas panorámicas.

Distrito de Mareterra en Mónaco

La propiedad trasciende lo inmobiliario. Con 21 habitaciones, ocho plazas de aparcamiento y una alberca privada que desafía el horizonte, Akhmetov ha superado con creces el récord que hasta ahora ostentaba el británico Nick Candy. Lo fascinante de esta unidad de 2.500 metros cuadrados -donde las estancias más modestas ya alcanzan los 400- no es solo el despliegue de jacuzzis y terrazas infinitas, sino la jurisdicción de opacidad y seguridad que ofrece este búnker de diseño frente a la inestabilidad del Donbás.

Para entender la magnitud de esta figura, es necesario mirar tras sus infranqueables paredes de cristal. A sus 59 años, Rinat se proyecta como el superviviente definitivo de una era convulsa. Graduado en Ciencias Económicas por la Universidad Nacional de Donetsk, supo aplicar la teoría académica a la cruda realidad del post-sovietismo. Hijo de un minero de carbón, levantó su imperio sobre los cimientos de una industria en ruinas con el apoyo constante de su esposa, Liliya Smirnova. Juntos han forjado no solo el conglomerado SCM, que domina el mapa energético y metalúrgico de Ucrania, sino una dinastía que hoy encabezan sus hijos, Almir y Damir. Para ellos, esta adquisición representa el nuevo centro de gravedad de un apellido que ha logrado trascender todas las fronteras.

La vivienda

Sin embargo, su trayectoria es un claroscuro constante. Patrón del Shakhtar Donetsk, símbolo de orgullo nacional, es a la vez el principal empleador de su país y su filántropo más generoso tras la invasión. Pero este tipo de operaciones, que se suman a compras previas como la Villa Les Cèdres o su mítico ático en One Hyde Park, subrayan una desconexión vital con la realidad de sus compatriotas. Es la paradoja del oligarca moderno: un hombre que financia la resistencia de su nación mientras establece su cuartel general en el entorno más fiscalmente favorable del mundo.

En definitiva, esta transacción histórica no trata de arquitectura, sino de la persistencia del capital. Mientras el distrito de Larvotto se consolida como el epicentro del dinero global, Akhmetov se posiciona como el monarca absoluto de este nuevo ecosistema.