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Santiago Abascal y Lidia BedmanGTRES

El nuevo negocio de la mujer de Abascal con el que continúa el legado de su suegra

Lidia Bedman ha puesto en marcha una marca de ropa para hombre que se fabrica íntegramente en España

Lidia Bedman ha decidido que su influencia en redes no es solo una forma de vida, sino el punto de partida hacia una estructura empresarial mucho más ambiciosa. A sus 40 años, la alicantina (licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante y con una sólida formación de postgrado en el CEU en Dirección Comercial y Comunicación de Moda y Belleza) ha presentado Litorale, un proyecto textil que ella misma describe con la misma ilusión y entrega que se pone en el nacimiento de un hijo. Esta firma de moda para hombre nace como una reivindicación de sus raíces y del orgullo por la esencia de España, apostando por una producción hecha íntegramente en nuestro país bajo su primera colección: Hijos del Mediterráneo.

En su catálogo, que ya está disponible online, destacan camisas de lino blanco, prendas de algodón cien por cien, bañadores y gorras, con unos precios que se mueven en una horquilla de entre los 38 y los 110 euros. Según la propia Lidia, la marca está pensada para un hombre que valora la elegancia sin esfuerzo y un estilo atemporal, inspirado en la sal en la piel, la luz del sol y esa forma única de vivir que solo se entiende junto al mar. Es, además, un homenaje a la historia de los marinos que hicieron grande a nuestro país, uniendo la identidad nacional con la estética de la costa que la vio nacer en 1985.

Sin embargo, este importante paso adelante como empresaria llega en un momento de bastante ruido mediático y político. La mujer de Santiago Abascal ha visto cómo su trabajo volvía a estar en el centro de la polémica a raíz de las declaraciones de Juan García-Gallardo. El exvicepresidente de Castilla y León ha cuestionado la transparencia en el liderazgo de Vox, llegando a acusar a Abascal de «embolsarse un tercer sueldo» utilizando la cuenta corriente de su mujer. El lío viene por unas informaciones publicadas que señalan que la influencer habría facturado en torno a 63.000 euros anuales (sumando unos 360.000 euros desde 2019) a la sociedad IVAT SL, una editorial asociada al grupo Intereconomía. Dado que esta empresa mantiene relaciones de publicidad y servicios con Vox, las acusaciones de supuestas irregularidades han vuelto a la actualidad, aunque tanto Lidia como su marido, así como la propia editorial, han negado siempre cualquier comportamiento ilícito y el caso no ha llegado, de momento, a los juzgados.

La trayectoria de Lidia es la de una mujer que siempre ha intentado separar su faceta de creadora de contenido de la vida política de su marido, aunque no siempre le ha resultado fácil. Hija de un mecánico y hecha a sí misma, comenzó su andadura escribiendo un blog de moda en un periódico de Alicante antes de convertirse en una referencia del lifestyle y el maquillaje. Con casi 300.000 seguidores, su día a día combina la publicidad de marcas con aspectos de su vida personal, rutinas y la crianza de sus hijos. A pesar de su éxito, ella misma ha confesado que el crecimiento de Vox le ha cerrado puertas y le ha costado la rescisión de contratos publicitarios, especialmente tras las elecciones andaluzas de 2018. «Me discriminan por mi marido, pero yo no hago política», ha reiterado en varias ocasiones, recordando incluso que su vocación política fue muy corta cuando intentó entrar en la Asamblea de Madrid.

Antes de lanzarse con su propia marca, Lidia ya demostró su compromiso con el sector colaborando activamente con Modas Abascal, la tienda que su suegra y su cuñada regentan en Amurrio, en el País Vasco. Ahora, con el lanzamiento de Litorale, no solo diversifica su negocio, sino que reafirma su identidad profesional de manera independiente.