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Salvador Illa y Bad Bunny

Salvador Illa busca acercarse a los jóvenes con un selfi junto a Bad Bunny en la Sagrada Familia

El presidente de Cataluña ha agradecido a la estrella del reggaetón y el trap latino su paso por Barcelona

Ni en los mejores guiones de la Generalitat se habría diseñado un encuentro semejante. La Sagrada Familia de Barcelona fue testigo el pasado domingo de una de las imágenes más surrealistas e inesperadas del año: el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y la superestrella mundial de la música urbana, Bad Bunny, juntos en el templo de Antoni Gaudí. Lo que comenzó como una visita turística del cantante puertorriqueño -que acaba de reventar el Estadi Olímpic de Montjuïc dos noches seguidas en el inicio de su gira europea- terminó convirtiéndose en un encuentro casual que ya se ha vuelto completamente viral en las redes sociales.

La imagen, compartida en los perfiles oficiales del político, muestra un curioso e inesperado contraste estético entre ambos. En el selfi se ve a un Salvador Illa muy sonriente, con un polo azul marino y sus habituales gafas de pasta, mostrando una imagen mucho más relajada e informal de la que acostumbra desde que asumió el cargo en agosto de 2024. A su lado, el intérprete de música urbana posa con una sudadera oscura, la capucha puesta y una gorra blanca con visera, un intento evidente de pasar desapercibido entre la multitud de turistas que a esa hora abarrotaban la basílica. Al fondo de la instantánea, las características columnas de piedra y la luz natural del templo enmarcan el encuentro. «Sagrada Familia. ¡Gracias por elegir Barcelona para empezar el DtMF World Tour en Europa!», escribía el líder catalán en su traducción al español para acompañar la comentada publicación.

Esta fotografía tiene además una lectura muy interesante en clave de estrategia local. Es la primera vez que el jefe del Ejecutivo publica un selfie de este tipo por propia iniciativa en su cuenta de Instagram, donde cuenta con algo más de 52.000 seguidores. El gesto se produce pocas semanas después de que se hiciera viral un vídeo en el que varios adolescentes catalanes admitían abiertamente que no sabían identificar quién era el presidente de la Generalitat.

Esta calculada cercanía con la mayor estrella de la música latina actual podría busca paliar ese preocupante desconocimiento entre los sectores más jóvenes de la población. Tanto es así que las juventudes del PSC no han tardado en sacar rédito político a la foto en la red social X, utilizando la frase «Acho, Catalunya es otra cosa», adaptando con sorna el conocido grito de orgullo con el que el puertorriqueño arranca siempre sus espectáculos multitudinarios.

El choque cultural entre ambos protagonistas va más allá de la vestimenta o la edad. En más de una entrevista, el presidente de la Generalidad de Cataluña ha confesado que sus gustos musicales se mueven por senderos muy alejados del reguetón o el trap. Se declara un fiel seguidor de artistas como Rozalén y, muy especialmente, de Joan Manuel Serrat. De hecho, ha reconocido que su canción favorita es nada menos que Mediterráneo, el mítico himno que el trovador del Poble Sec lanzó en 1971.

Para rematar el contexto de este inesperado selfi, la cita se ha producido en unos días de máxima relevancia histórica para el monumento barcelonés. El próximo lunes 10 de junio, el papa León XIV viajará a la ciudad condal para presidir la inauguración y la bendición solemne de la nueva Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, un viaje apostólico de enorme calado que coincide exactamente con el centenario de la muerte del célebre arquitecto Antoni Gaudí.