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Santiago Pedraz, durante la inauguración de su exposición en la Galería Gaudí de MadridGtres

El magistrado Pedraz inaugura una exposición de pintura tras poner contra las cuerdas al Gobierno de Sánchez

Hace tiempo que Santiago Pedraz encontró en la pintura una vía de escape para combatir el estrés que le genera su día a día en la Audiencia Nacional. Tras ordenar la entrada de la UCO en Ferraz para investigar una trama orquestada por Leire Díez con el objetivo de influir en las causas judiciales que cercan al PSOE, este jueves inauguraba una exposición de pintura en la Galería Gaudí de Madrid. Una vez más, estuvo acompañado de su mujer Elena Hormigos, con la que se casó en febrero de 2024, y con la que fue padre de su cuarto hijo Jacobo.

Al caer la tarde, el magistrado se desplazaba a la calle García de Paredes, para presentar siete cuadros inéditos que compartirán espacio con el fondo artístico permanente de la galería. Quienes conocen de cerca su obra subrayan que el color y la textura funcionan casi como una extensión emocional del autor.

Elena Hormigos, en la exposición de su marido, Santiago PedrazGtres

El magistrado salmantino ya ha expuesto con anterioridad en otras galerías como E Ciento Veinte, junto al parque del Retiro. En esa ocasión lo hizo junto a la artista Beatriz Sanz con la muestra Dolce Farniente. En la Galería Cuttoo, presentó la colección de óleos Tornados de Esperanza, también en colaboración con Beatriz Sanz.

Antes de dar el salto al circuito físico de las galerías madrileñas, el juez utilizaba exclusivamente su cuenta de Instagram, donde reúne a 4.000 seguidores, como escaparate para compartir sus cuadros y el proceso creativo. Pedraz ha donado algunas de sus creaciones para subastas en apoyo al pueblo ucraniano, la reconstrucción de la ciudad de Alepo, colectivos con discapacidad y jóvenes en situación de vulnerabilidad.

El magistrado Pedraz, este jueves, en una terraza de AlmagroEl Debate

A punto de cumplir 68 años el próximo 11 de junio, el magistrado sabe bien cómo exprimir las horas del días. Además de la alta carga laboral como titular del Juzgado Central de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional, le queda tiempo para llevar a su hijo de dos años a la guardería, reunirse con amigos y tomar el aperitivo y pintar sus cuadros. El jueves a mediodía cumplía con su habitual tertulia en una terraza de la calle Almagro, a cinco minutos andando de su despacho, tal y como ha sido testigo El Debate.