Jesús Cintora, junto a su pueblo Ágreda, en Soria
Gente
El refugio rural de Jesús Cintora tras su polémica con Marta Gómez en 'Malas Lenguas'
El presentador de 49 años recurre siempre que puede al pueblo que lo vio crecer para desconectar
Jesús Cintora, periodista y presentador del polémico programa Malas lenguas, se encuentra de manera recurrente en el foco mediático. Algo de esperar si tenemos en cuenta su profesión y, más específicamente, el programa que presenta, así como las numerosas polémicas que lo rodean debido a las opiniones e interpretaciones de sus colaboradores e invitados. Para tratar de tomar distancia de su ajetreo cotidiano y descansar –en especial tras su polémica con Marta Gómez–, el presentador de 49 años recurre al pueblo que lo vio crecer, en el cual hoy en día posee una vivienda. Este no es otro que Ágreda, ubicado en la provincia de Soria.
Pasear por Ágreda es encontrarse con una arquitectura que destaca por su sencillez. Lejos de la pomposidad de los palacios renacentistas que también salpican el municipio, las casas de la gente común son humildes, prácticas y austeras. Están hechas para resistir el duro clima de la comarca del Moncayo, recurriendo a lo que siempre ha habido a mano: piedra, adobe, madera y teja.
Precisamente sobre este clima riguroso —de inviernos helados y veranos intensos— ha bromeado el propio Cintora en más de una ocasión, asegurando que a Soria siempre le cuelgan el mismo sambenito: «En el tiempo, creo que se exagera. No hace tanto frío como dicen. Hay quien piensa que aquí pasamos el invierno entre nevadas o poco menos que vamos en trineo», recordaba divertido al comparar las temperaturas con las de Madrid.
Esta villa medieval, que hunde sus raíces en un antiguo asentamiento celtíbero, fue un auténtico hervidero cultural tras la reconquista del siglo XII. Allí convivieron en paz cristianos, judíos y musulmanes, un legado que le ha valido el título de «la villa de las tres culturas» y que hoy se respira en sus murallas árabes, templos y palacios, declarados Bien de Interés Cultural.
Agreda, pueblo español en la provincia de Soria, Iglesia de San Miguel en primer plano
El carácter del periodista se forjó precisamente ahí, entre el campo y la vida sencilla. Hijo de un ganadero y de una ama de casa, creció con otros tres hermanos bajo la imponente silueta del Moncayo. Él mismo se define como hijo de una encrucijada geográfica: «Mi pueblo está en la frontera de cuatro comunidades. De hecho, fui al colegio en Soria, al instituto en Aragón y a la carrera en Navarra», relata para explicar cómo esa mezcla de territorios define quién es hoy.
Su camino hacia la profesión empezó a dibujarse en las aulas de la escuela pública de Ágreda. Allí, sus profesores de la antigua EGB jugaron un papel clave; de hecho, fue uno de sus maestros quien, al ver su potencial, le animó a dar el salto a la Universidad de Navarra para estudiar Periodismo.
Palacio de los Castejones, en Ágreda
Su andadura profesional despegó de lleno tras graduarse, coincidiendo con los años de Gobierno de Zapatero. Empezó desde abajo, haciendo prácticas en la Cadena SER de Soria, pero no tardó en hacerse un hueco en la redacción nacional al lado de referentes de las ondas como Iñaki Gabilondo o Carles Francino. A partir de ahí, su presencia en los informativos de la cadena fue constante, una experiencia que más tarde trasladaría a las aulas como profesor asociado en la Universidad Carlos III de Madrid.
En lo personal, comparte vida y pasión con la también periodista Rocío Delgado, presentadora en la televisión autonómica gallega, con quien mantiene una relación desde 2017. Aunque la distancia física y el ritmo de sus respectivas agendas no siempre se lo ponen fácil, la pareja exprime al máximo su tiempo libre escapándose a conciertos, planes culturales o perdiéndose en la naturaleza, una de sus grandes aficiones compartidas.