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Una de las modelos de Loewe en el desfile de ParísGTRES

Moda

Loewe, color y artesanía

Los diseñadores Lazaro Hernandez y Jack McCollough han presentado otra colección de la casa de origen español, con opiniones y resultados contrastados. Como escenario, han utilizado la esplanada de San Luís en el Chateau Vincennes, en un escenario hecho a medida. Veamos.

El dress code del desfile de Loewe de hoy era negro, con la intención de que el público sirviese como telón de fondo para un desfile colorido. Las modelos desfilaban al mismo nivel que los invitados frente al castillo de Vincennes, castillo real francés del siglo XIV situado en el gran París, que era en la época medieval el castillo más grande de Europa.

Jack McCollough y Lazaro HernandezGTRES

El castillo de Vincennes, como tantos castillos, nació como pabellón de caza en una zona boscosa. Pero de aquel edificio inicial queda poco. Forma un rectángulo de 330 por 175 metros, con seis torres de 42 metros de alto y está rodeado por un profundo foso que servía de defensa del castillo. Pero Vincennes fue más que una oscura fortaleza: Allí se casaron varios reyes franceses y fue el lugar elegido por el cardenal Mazarino para su residencia. El magnífico circuito rectangular de muros fue terminado por la Dinastía Valois alrededor del 1410. Enrique IV estuvo prisionero un tiempo aquí durante las Guerras de religión pero tras Luis XIV, el palacio de Versalles captó toda la atención de la familia real francesa.

Ya abandonado, en el siglo XVIII, el castillo de Vincennes siguió siendo utilizado: por la industria de porcelanas de Vincennes, más tarde como prisión que albergaría al Marqués de Sade y a Denis Diderot y finalmente como convento para monjas Benedictinas. En 1796 se convirtió en fábrica de de armas y en la época de la invasión nazi, se convirtió en prisión. La esplanada de San Luís, donde se ha celebrado el desfile, se sitúa frente al castillo.

Una de las modelos del desfile de LoeweGTRES

Jack McCollough y Lazaro Hernandez recibieron la instrucción al llegar a Loewe de potenciar la artesanía y el color. Las faldas de talles altos desbotonadas combinadas con extraños jerséis de colores fuertes son un pelotazo de color pero parecen más bien artesanía sin acabar. Los polos algo estallados se combinaron con faldas tipo pareo enrolladas –literalmente– a la cintura, pueden ser naturales pero no parecen llevar mucho trabajo de artesanía.

Una de las modelos de Loewe en el desfile de ParísGTRES

Los tonos dominantes del desfile fueron naranjas, morados, verdes esmeralda y marrones oscuro. Utilizaron mucho cuero, ante, plumas y cuerdas cubiertas de cuentas, pantalones de cuero en tonos flúor brillantes, abrigos amplios y envolventes de cortes extraños, jerséis y prendas con cierres y cortes algo absurdos e inesperados vestidos palabra de honor.

Una de las modelos del desfile de Loewe en ParísGTRES

Los vestidos mini de corte babydoll en tejidos brillantes, no iban mucho con las preciosas cazadoras marrones, toscas y muy de estilo «trabajador de descargas de aeropuerto», pero apetecibles y actuales. El caqui y los tonos neutros, combinaban bien. Lo mejor, los abrigos y chaquetas de ante, los conjuntos de pantalones de pana ocres con jerséis amarillos. Les queda rodaje por hacer.