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Desfile de Victoria BeckhamAgence / Bestimage / Europa Press

Victoria Beckham, una colección ejemplar

Entre grandes nombres de la moda, la británica brilla por su simplicidad y buen hacer

Nadie daba un duro por una chica de clase media de los suburbios de Londres cuando, tras una exitosa carrera musical en el grupo Spice Girls, la spice «pija», que de pija tenía poco aparte de comprar en Vuitton sus maletas, se lanzó al mundo de la moda. Pero Victoria es inteligente, perseverante y tiene olfato. Veamos.

Victoria Caroline Beckham (Adams, de soltera) nació en Harlow, al sureste de Inglaterra en 1974. Perspicaz, trabajadora y exigente consigo misma, pasó de un grupo juvenil de música masivo a trabajarse una imagen cuidada: su boda con David Beckham en 1999 cambió la vida de ambos para mejor. Son un duo práctico y compatible, pese a todas las turbulencias. Ella, que ahora tiene la condecoración de la Orden de las Artes y las Letras británicas, había sufrido cuando en sus intentos de estudiar ballet y teatro de pequeña, las profesoras hacían mención de sus piernas cortas y su reducida estatura. Así que, ni corta ni perezosa, cuando acabó su carrera musical, se puso a estudiar la ropa que mejor le iría.

El éxito de sus creaciones la llevó a colaborar con la marca «Rock & Republic» y más tarde a crear DVB, una marca de la pareja, (David Victoria Beckham), vendidas en tiendas multimarca. Tras su mudanza de Madrid a Los Ángeles, se convirtió en un icono de la moda a nivel global y comenzó a lanzar su propia linea de belleza y perfumería. Ahora en las riendas de su marca de moda y belleza, VB, incluso ha abierto tiendas propias. En 2017, NEO Investment Partners compró un 30% de la empresa y le otorgó solidez. Solo en 2026 han anunciado ganancias, algo que no es tan raro en una empresa pequeña, con pocas economías de escala y muchos gastos de representación.

El desfile de ayer fue muy completo y muy Victoria. Tejidos de calidad, lánguidos y adaptables, tonos maravillosos, del blanco al beige, del mostaza al verde hoja, del burdeos al negro, favorecedores y ponibles. Muchos pantalones, mi prenda favorita en Victoria, de corte alto y distintas líneas. Vestidos femeninos, drapeados, plisados, cortos, largos, con escote o sin escote, pero siempre sin pasarse de cursi.

Desfile Victoria BeckhamAgence / Bestimage / Europa Press

Las chaquetas, estelares, bien cortadas, aunque no sean de una sastrería depurada. Los tejidos, sin dibujos ni florituras, no cansan. Las combinaciones de colores, magníficas, sin dejar de ser discretas: blanco y gris, caqui y negro, mostaza con beige. Un desfile ejemplar que piensa en favorecer a la mujer, en proporcionarle prendas que pueda usar a largo plazo y que marquen un carácter femenino pero discreto. Bravo. Su única desgracia es que pronto la colección poblarás los escaparates de alguna marca de moda rápida que busca ser moda lenta.