Javier Ruiz, en una distinguida zona comercial de la capital
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El exclusivo y noble barrio de Madrid en el que Javier Ruiz deja atrás sus raíces humildes
«Los dos vivimos cerca de la calle Princesa», apuntó Pedro Piqueras en una conexión en directo con el entonces presentador de Mañaneros 360
«Premien el periodismo, castiguen la basura». Con estas palabras se despidió Javier Ruiz de Mañaneros 360 el pasado mes de agosto. El presentador abandonaba la 'comandancia' del programa de La 1 para fichar por La Séptima.
En la nueva cadena prosanchista que empieza hoy sus emisiones no solo asume el rol de director de contenidos y responsable editorial, sino que también se pondrá al frente de la noches. «Asumo que voy a moverme al prime time a la orden de ya. Vamos a nacer como un especial elecciones», señaló durante su intervención en el VI Congreso Iberoamericano de Marketing, Comunicación y Asuntos Públicos.
El cambio de cadena supone también una nueva rutina, no solo horaria, sino también de localización. Ruiz tendrá que desplazarse a diario a la sede de La Séptima ubicada en San Sebastián de Los Reyes, una zona que cuenta con la presencia de Atresmedia y otras empresas vinculadas a la producción audiovisual. Aunque depende del medio que elija, tardará, como mínimo media hora en llegar desde el exclusivo barrio madrileño en el que se reside.
En más de una ocasión, el presentador ha reivindicado sus raíces trabajadoras y ha convertido la desigualdad económica en uno de los temas recurrentes de su discurso. Sin embargo, ha escogido asentarse en una de las zonas más cotizadas de Madrid.
Fue Pedro Piqueras quien desveló de forma pública la información durante una conexión televisiva con el periodista en Mañaneros 360, programa con el que el mítico presentador de Telecinco colabora de vez en cuando. «Los dos vivimos cerca de la calle Princesa», apuntó, revelando que el presentador residía en el distinguido barrio de Argüelles. Ubicado en el distrito de Moncloa-Aravaca, está delimitado por las calles Irún, Ferraz, Pintor Rosales, paseo Moret, así como la plaza de España, la cuesta de San Vicente y la mencionada y céntrica calle Princesa, centro neurálgico de compras de la zona.
El barrio, que debe su nombre a Agustín Argüelles –diputado en Cádiz, padre de la Constitución de 1812 y, en su vejez, las Cortes le encomendaron la crianza y educación de Isabel II–, comenzó a construirse a comienzos del siglo XX, siendo desde entonces una zona privilegiada destinada, primero, a la alta burguesía, y con el tiempo a la clase alta.
El céntrico parque del Oeste
Argüelles ofrece un ambiente refinado y acogedor, sin la presión del turismo constante. Se puede pasear por calles anchas bordeadas de árboles maduros, pasar por panaderías locales que conocen a sus clientes habituales y llegar a la Gran Vía en cuestión de minutos. Sin olvidar, la proximidad al Parque del Oeste, que ofrece senderos para correr, amplias zonas verdes, bancos a la sombra y vistas panorámicas hacia Casa de Campo.
Restaurantes como Casa Mono, El Pimiento Verde, La Vaca y La Huerta y La Tape representan su diversidad culinaria, desde productos de temporada hasta sabores tradicionales españoles. Los cafés permanecen abiertos hasta bien entrada la noche, pero la vida nocturna se mantiene local y tranquila. El ambiente es seguro y familiar, de ahí que otros rostros conocidos como Pedro Almodóvar, Roca Rey, Alfonso de Borbón y Eugenia Silva también se decidiesen por esta zona.