El recibo de la paga de un legionario hallado en Masada
Descubren la nómina de un legionario romano en Israel: «Las deducciones casi superaban el salario del soldado»
El pergamino detalla el salario de un soldado romano durante dos periodos de paga, incluidas las diversas deducciones que se la aplicaban
Tras permanecer en el olvido durante casi dos siglos, las ruinas de la fortaleza de Masada, en Israel, fueron redescubiertas a mediados del siglo XX. Ubicado en la cima de una montaña, en el desierto de Judea, muy cerca del mar Muerto, el yacimiento arqueológico de Masada se mantiene en pie y donde en otro tiempo fue la ciudad regia del Rey Herodes entre los años 37-31 a. C.
La primera guerra judeo-romana
Durante la primera guerra judeo-romana (66-74 d.C.), la ciudad fue tomada por los sicarii, un grupo de rebeldes radicales, entraron en la plaza y eliminaron a la guarnición de Roma en Masada. En respuesta a este ataque, a principios del año 73 d. C., la Legio X Fretensis, al mando de Lucio Flavio Silva, marchó sobre Masada para capturar la fortaleza y suprimir uno de los últimos focos de la rebelión judía.
Según los relatos del historiador Flavio Josefo, tras feroces combates, el jefe de los sicarri, viendo que la derrota era inminente, decidió mostrar a los romanos que habían elegido la muerte antes que la esclavitud: los rebeldes judíos se dieron muerte unos a otros por turnos, hasta el último hombre (pues las leyes judías prohíben el suicidio).
Cuando los romanos finalmente atravesaron las murallas de la fortaleza, se encontraron con una montaña de un millar de cadáveres, prosigue Flavio en su relato, aunque la arqueología todavía no ha podido comprobar el relato.
Palacio de Herodes en Masada
Una nómina detallada
No obstante, los arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades en Israel (IAA por sus siglas en inglés) que están realizando trabajos de excavación en Masada han descubierto una detallada nómina militar expedida a un soldado legionario romano del periodo de la primera guerra judeo-romana en el año 72 d. C. Este documento es uno de los 14 hallados en la fortaleza, 13 de los cuales estaban escritos en papiro y el restante en pergamino.
Este papiro en latín es uno de los mejores conservados que detalla información sobre la gestión de las tropas que implantó Roma y el estatus de sus soldados. En él se especifica dos de las tres pagas que recibía anualmente un militar: 225 denarios, cantidad equivalente a nueve áureos de oro. Durante el reinado de Domiciano (81-96), el sueldo de los legionarios aumentó a 300 denarios.
Sin embargo, lo más sorprendente de este papiro son las diversas deducciones que se le aplicaban al soldado: «La paga del soldado incluía deducciones por botas y una túnica de lino, y forraje de cebada para su caballo», indica Oren Ableman, conservador e investigador jefe de la Unidad de Pergaminos del mar Muerto de la IAA. Es más, «los detalles indican que las deducciones casi superaban el salario del soldado», subraya Ableman.
A pesar de que el documento solo permite echar un vistazo a los gastos de un soldado en un año concreto, «está claro que, a la luz de la naturaleza y los riesgos del trabajo, los soldados no permanecían en el ejército solo por el sueldo», añade el experto. Y explica que era posible que los soldados tuviesen permitidos saquear en las campañas militares. Otra explicación se de permanencia en las tropas romanas se encuentra en otro documento descubierto en Nahal Hever, en la cueva de las Letras, del periodo de la revuelta de Bar Kokhba (132-135 d.C.), en el que desvela que los romanos hacían préstamos a los residentes locales para luego cobrar altos intereses y así aumentar sus ingresos.