Egipto recuperó restos de una ciudad sumergida frente a la costa de Alejandría
Egipto recupera tesoros de la ciudad de Canopo, sumergida hace más de 2.000 años
La ciudad fue descrita por el filósofo romano Séneca como un «enclave de lujo y vicio», aunque reconocía también que «nada impedía llevar allí una vida sobria»
La antigua ciudad de Canopo, célebre en tiempos ptolomeicos y romanos tanto por sus riquezas como por sus excesos, quedó sumergida tras una serie de terremotos y el ascenso progresivo del nivel del mar entre los siglos III y VIII d.C. Sus restos quedaron sepultados por el mar; sin embargo, 2.000 años después, un equipo de arqueólogos ha logrado rescatar algunos de sus mayores tesoros.
Según el historiador griego Heródoto, la ciudad se situaba a unos 125 estadios (23 kilómetros) de la capital, Alejandría. Esta antigua urbe fue el centro de culto al dios Serapis, una divinidad sincrética creada por Ptolomeo I, fundador de la dinastía ptolemaica, con el objetivo de unir culturalmente a griegos y egipcios.
Algunas de las estatuas recuperadas
Ahora, arqueólogos egipcios, en colaboración con miembros del Instituto Europeo de Arqueología Subacuática, han sacado a la luz diversos templos, viviendas, depósitos de agua, estanques para peces, estatuas de mármol y un muelle de 125 metros de longitud, además de anclas de piedra y una grúa portuaria que formaron parte de esta ciudad descrita por Séneca como un «enclave de lujo y vicio», aunque reconocía también que «nada impedía llevar allí una vida sobria».
Para recuperar estos valiosos tesoros, los arqueólogos han contado con la ayuda del Gobierno egipcio, quien ha proporcionado avanzadas técnicas de ingeniería y buzos especializados en la búsqueda de tesoros ocultos bajo los sedimentos del Nilo. Gracias a ellos ha sido posible rescatar los vestigios arqueológicos con la máxima delicadeza.
Los arqueólogos han contado con la ayuda del Gobierno egipcio, quien ha proporcionado avanzadas técnicas de ingeniería
«Bajo el agua hay muchísimos elementos, pero lo que podemos recuperar es limitado. Solo rescatamos piezas seleccionadas según criterios estrictos», explicó el ministro de Turismo y Antigüedades egipcio, Sherif Fathi, quien subrayó que «el resto permanecerá como parte integral de nuestro patrimonio subacuático».
Entre las estructuras identificadas en la zona destacan edificios de piedra caliza que pudieron funcionar como templos dedicados a Serapis u Osiris, viviendas privadas y talleres artesanales.
También se localizaron depósitos tallados en la roca para almacenar agua potable y estanques empleados en la cría de peces, lo que refleja un alto grado de sofisticación económica y urbana.
Otros hallazgos notables son las estatuas de figuras reales y esfinges de época prerromana, entre ellas un ejemplar parcialmente conservado con el cartucho de Ramsés II, uno de los faraones más célebres y longevos del Antiguo Egipto.
Alejandría es hoy la ciudad heredera de ese esplendor antiguo pero se ve igualmente amenazada por la fuerza del mar. La urbe se sumerge más de tres milímetros al año por el hundimiento natural del delta del Nilo y la sobreexplotación de los acuíferos, mientras el aumento global del nivel del mar amenaza con acelerar la catástrofe.
La ONU advierte que, incluso en el escenario más optimista, un tercio de la ciudad estará sumergida o inhabitable en 2050, lo que convertiría a cientos de miles de personas en desplazados climáticos y pondría en riesgo algunos de los barrios históricos más poblados.