Las galeras de don Álvaro de Bazán en el Mediterráneo
Álvaro de Bazán, el héroe español olvidado que ahora quieren rescatar por su quinto centenario
El PP propone en el Congreso una iniciativa para conmemorar el legado de don Álvaro de Bazán con motivo del quinto centenario de su nacimiento
Cuando se habla de la batalla de Lepanto 7 de octubre de 1571, suele nombrarse a don Juan de Austria, como gran artífice de la victoria de la Liga Santa frente a los otomanos, y a Miguel de Cervantes como uno de los españoles ilustres que tomaron parte en la batalla.
Sin embargo, no siempre se menta a don Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, cuya actuación en la más grande ocasión que vieron los tiempos fue esencial para la victoria de la Armada de Felipe II y sus aliados.
A Álvaro de Bazán se le suele apodar «el invicto», porque realmente no conoció la derrota. A la cinta en Lepanto don Álvaro de Bazán acudió con una escuadra procedente de Nápoles, ya que había sido nombrado Capitán General de las Galeras de dicha plaza en 1568.
De hecho, antes de llegar a Lepanto, Álvaro de Bazán se había destacado en la lucha contra la piratería berberisca en el Mediterráneo. Su acción en Lepanto fue esencial para garantizar la victoria de don Juan de Austria.
Su buena acción en el Mediterráneo, y en particular en Lepanto, le granjeó la confianza absoluta de Felipe II, que confió en él para ampliar el poder de la Monarquía Hispánica en aguas del Atlántico.
Como Capitán General de las Galeras del reino, su acción fue capital para garantizar los derechos al trono de Portugal de Felipe II, e incorporar el reino a la corona hispana en 1580 durante la campaña que por tierra emprendió el duque de Alba.
En ese sentido, la única experiencia de unión peninsular fue obra, en gran medida, de don Álvaro de Bazán.
El título de Grande de España y Capitán General de la Mar Oceana fue el reconocimiento que el Rey Prudente le hizo por sus victorias.
Su gran obra, sin embargo, estaba por llegar, y, lamentablemente, nunca se materializaría.
En 1586 las relaciones entre la España de Felipe II y la Inglaterra de Isabel I estaba destrozadas por las acciones de piratería financiadas por la monarca inglesa. Felipe II encargó a don Álvaro de Bazán diseñar un plan de invasión del país para poner fin a la hostilidad de Isabel I y restaurar el catolicismo en Inglaterra.
El marqués de Santa Cruz diseñó un plan audaz, pero complejo, lo que obligó a posponerlo en varias ocasiones. Cuando por fin parecía todo listo, la muerte se cruzó en el destino de don Álvaro de Bazán. Lo sustituiría al frente de la Gran Armada el duque de Medina Sidonia, quien no sería capaz de ejecutar los planes diseñados por don Álvaro de Bazán, con el consiguiente fracaso de la Gran Armada.
En 2026 se conmemorará el quinto centenario del nacimiento de Álvaro de Bazán, un héroe en gran medida olvidado y que, sin embargo, la España de hoy quiere reivindicar.
Una de las fragatas más modernas de nuestra Armada, la F-101, lleva su nombre y, por ser la primera, nombra también a la clase de fragatas lanzamisiles a la que pertenece.
El Congreso votó una propuesta del Partido Popular para impulsar el conocimiento de la figura y obra de Álvaro de Bazán con motivo de este quinto centenario. Una medida para que el legado de un héroe inmortal de la historia de España no caiga en el olvido.