Ruinas de la Antigua Grecia
Un hombre devuelve un fragmento de mármol de la Antigua Grecia que su padre se llevó en la década de 1930
El padre de Enrico Tosti-Croce, un oficial naval italiano, se había llevado una pieza de la Acrópolis durante una visita a Atenas
Gaetano Tosti-Croce fue un ingeniero de submarinos italiano que luchó en la Segunda Guerra Mundial. En 1930, durante su estancia en Atenas junto con la Armada italiana, visitó el famoso Acrópolis. Allí, fascinado por lo que estaba contemplando, quiso llevarse consigo un trozo tallado cerca del Partenón.
La pieza, de siete metros de altura y con un peso de más de un kilo, se convirtió en una reliquia que adornó su casa de Viña del Mar, en Chile, donde, después de la guerra, decidió emigrar junto a su familia.
Años más tarde, su hijo, Enrico Tosti-Croce, escuchó en la radio que el Gobierno griego había solicitado al Museo Británico la devolución de los famosos mármoles del Partenón como parte de su lucha, iniciada en 1983, por la repatriación de las esculturas, que llegaron a Londres a principios del siglo XIX a través de Lord Elgin, embajador británico en el Imperio otomano.
«Cuando escuché la noticia, dije: 'Vaya, yo tengo un pedacito del Partenón'», relata Tosti-Croce al medio The Art Newspaper. Cuando sus padres murieron en 1994, Enrico heredó la pieza de mármol y se la llevó a su casa en Santiago de Chile, y más tarde a Villarica, donde se mudó con su esposa y su hija menor después de jubilarse.
Al enterarse de la solicitud de restitución del Gobierno griego pensó que era su «responsabilidad devolverla», según recoge el medio especializado en arte. Así, envió un correo electrónico a la embajada griega en Santiago sobre la pieza. La embajada le pidió una fotografía y detalles sobre su forma y peso, datos que él proporcionó con gusto.
Poco después, entregó el fragmento de mármol a la embajada y comentó al funcionario que lo recibió que agradecería cualquier información sobre a qué parte del Partenón procedía aquel trozo que adornó su casa durante muchos años.
Meses más tarde, recibió una carta del Ministerio de Cultura helénico agradeciéndole su gesto. Se sorprendió al saber que la pieza había formado parte del canalón del tejado de un templo arcaico, probablemente el Hekatompedon, el primer templo monumental de la Acrópolis construido en la primera mitad del siglo VI a. C. «Resultó que la pieza no era del Partenón, sino de un templo aún más antiguo», afirma Tosti-Croce.
Tras el gesto de Tosti-Croce, Grecia espera que otros, como el Museo Británico, sigan su ejemplo. Cuando se le preguntó por sus sentimientos tras devolver el fragmento, Tosti-Croce respondió: «Cuando salí de la embajada griega tras entregar el trozo de mármol, sentí una satisfacción especial. Ni siquiera sé cómo describirla... Sentí que había hecho algo bueno», relata en The Art Newspaper.