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Primera batalla de Hakata 1274. Los de Mongoles desembarcan en la bahía de Hakata y se encuentran con un muro formado por los samurais. Obra de Richard Hook

Picotazos de historia

La humillación del nieto de Gengis Kan: su flota de 800 barcos fue derrotada en Java

La última expedición de conquista enviada durante el reinado de Kublai Kan había terminado en fracaso

En el año 1292 d. C., el gran kan Kublai, fundador de la dinastía china Yuan y nieto del poderoso Genghis Kan, envió emisarios y embajadores a los reinos limítrofes con un mensaje: «Someteros. Reconocedme como vuestro soberano». Algunos se inclinaron con la corriente y enviaron a la corte de Jambalic (actual Pekín) presentes y tributos; otros se mantuvieron firmes y se negaron a reconocer a Kublai como su señor. El ejemplo más conocido de este último caso es el de Japón. Por dos veces se salvaron los japoneses de la invasión de la flota mongola, gracias a un kamikaze (viento divino) que desbarató las flotas invasoras. Pero los japoneses no fueron los únicos…

Vamos a llamarle Kartanegara, ya que su nombre completo es larguísimo e impronunciable, y era rey del reino de Singhasari, en la isla de Java (hoy perteneciente al Estado de Indonesia). Pues bien, a la corte de Kartanegara llegaron los embajadores de Kublai Kan exigiendo el reconocimiento de soberanía. Semejantes pretensiones no hicieron ninguna gracia a Kartanegara. De hecho, se lo tomó bastante mal, ya que ordenó que mutilaran los rostros de los embajadores y les marcaran la frente con hierros candentes, como se hacía con los delincuentes. Cuando Kublai vio lo que se había hecho con sus embajadores, juró venganza.

Kublai Kan no podía dejar pasar una ofensa semejante. Singhasari controlaba una ruta comercial vital, y su influencia se extendía por Sumatra, Borneo, Célebes y a lo largo de los mares de Java, Célebes, Molucas, Banda, Arafura y Timor. Es por ello que, si no respondía rápido y de manera contundente, su prestigio quedaría muy afectado. Dio orden de que se reuniera un ejército y se preparase una flota de invasión.

Flota de Kublai Kan

La principal fuente con la que contamos es la Historia de Yuan, serie de crónicas chinas que se empezaron a escribir unos cincuenta años después de estos hechos. Pues bien, según estas crónicas, se reunió un ejército de entre 20.000 y 30.000 soldados, que embarcaron en una flota de unas ochocientas naves. La flota no solo transportaba a los soldados, también bastimentos y suministros para un año.

El ataque mongol llegó en el peor momento para Kartanegara. Este había terminado una victoriosa campaña, que había completado la ocupación de toda Sumatra, cuando se encontró con una rebelión. Regresó precipitadamente a Java y estaba ocupándose de la rebelión cuando una conspiración acabó con su vida.

Las fuerzas mongolas partieron desde el puerto de Guangzhou (Cantón) en el mes de agosto de 1292. Durante el viaje, fueron sometiendo todos los pequeños reinos por los que pasaban: diversos estados vietnamitas, Sumatra y la península de Malaca. En enero estaban saqueando la ciudad de Tuban, en el norte de la isla de Java. Fue en ese punto cuando el ejército invasor mongol se dividió: una parte de las fuerzas avanzaría por el interior, mientras que el resto continuaría bordeando la costa a bordo de la flota.

Las fuerzas mongolas avanzaron, atravesando el río Kali Mas y derrotando a una de las facciones en que se había dividido el antiguo reino de Kartanegara. Ocuparon la antigua capital del reino de Singhasari, llamada Tumapel. Los mongoles destrozaron a las fuerzas javanesas contra las que se enfrentaron y continuaron avanzando hacia el este de la isla. En este extremo de Java se había hecho fuerte un yerno del asesinado Kartanegara llamado Raden Wisaja. Este creó allí una fuerte base de operaciones que sería el origen del imperio Majapahit, con capital en la ciudad de Mojokerto.

Mientras, los mongoles seguían combatiendo y adentrándose en el interior de la isla. Ganaron las batallas de Brantas (22 de abril) y Daha (26 de abril), pero, para entonces, tanto el clima como las enfermedades tropicales estaban pasando una pesada factura a las tropas de Kublai Kan, que no estaban acostumbradas a estos rigores. Fue en ese momento cuando Raden Wisaja, que hasta entonces había hecho creer a los mongoles que era aliado suyo, se volvió contra ellos e inició una campaña de hostigamiento.

Las tropas mongolas se vieron obligadas a realizar una retirada que se complicó debido a las dificultades del terreno. Se reunieron los comandantes del ejército y de la flota para deliberar qué hacer, y no vieron otra solución que admitir la derrota y abandonar Java cuanto antes.

Esto no era tan fácil, ya que no había puertos donde poder llevar a cabo un reembarque, por lo que el ejército tendría que desandar el camino hasta Tuban y tendría que hacerlo rápidamente, antes de que llegaran los vientos monzónicos. En caso de no ser así, quedarían atrapados durante al menos seis meses y serían destrozados por los javaneses.

La flota consiguió regresar a la ciudad china de donde partieron, y aunque la Historia de Yuan no oculta la derrota, sí nos vela la verdadera dimensión de esta. Modernos historiadores cifran las pérdidas del ejército entre el 60 % y el 70 %, y la mitad de los barcos de la flota.

Como podrán imaginar, Kublai Kan estaba furioso con los resultados y ordenó que los comandantes fueran castigados, excepto uno llamado Gao Xing, que había protegido la retaguardia y, con su valor, evitado que la derrota se hubiera convertido en desastre.

Se dieron órdenes de que se preparase un nuevo ejército y una nueva flota de invasión. Esta debería ser mayor, pues tenía que transportar un ejército de unos 100.000 hombres. Pero estos ambiciosos planes nunca se ejecutarían, ya que el gran Kan moriría en el mes de febrero de 1294. La última expedición de conquista enviada durante el reinado de Kublai Kan había terminado en fracaso.

Raden Wisaja será el creador de una dinastía y de un imperio de carácter talasocrático que duraría hasta el año 1527. Nada más declararse soberano y señor de la isla de Java, envió mensajeros a la corte de Timur Kan, nieto de Kublai y nuevo gobernante. El nuevo Estado de Majapahit estableció acuerdos comerciales con China, acuerdos beneficiosos para ambas partes.

En la década de 1970 se encontraron en la isla de Serutu —situada en el archipiélago de las Karimata, provincia de Kayong del Norte, de la República de Indonesia— dos inscripciones en piedra. Estas dan noticia de una parada, para hacer aguada, que la flota mongola hizo en la isla. Este es el único legado que nos ha llegado de la desventura de los mongoles en Java.