Fundado en 1910

Retrato de Ambrosio Spínola por Anthony van Dyck

Cinco héroes españoles que no nacieron en España

No nacieron en España, pero hicieron historia al servicio de la Corona. Navegantes, militares y exploradores que, más allá de su origen, fueron protagonistas de la expansión y consolidación de la Monarquía Hispánica

Habría que decir, con carácter previo, que hasta la creación del Estado-nación y del concepto de territorio nacional no se debe hablar de nacionalidad en el sentido moderno del término. Por eso, en épocas del Imperio español, es más correcto hablar de súbditos de la Corona o de personas al servicio de España o de la Corona española.

En relación con los extranjeros o no súbditos, el proceso de nacionalización en la época se hacía mediante carta de naturalización, que era una prerrogativa regia. Cuando a una persona de origen extranjero se le otorgaba un cargo relevante dentro de la administración española, hay que considerar que previamente se le había naturalizado.

Aclarado este punto, también hay que señalar que es un error muy común (y muchas veces muy intencionado) enlazar el territorio en donde nace un determinado personaje histórico con el Estado que actualmente ocupa ese territorio.

De esa manera se dicen frivolidades como que Trajano o Séneca eran españoles o Cristóbal Colón italiano. Por esa misma regla de tres se podría decir que Immanuel Kant era ruso, ya que nació y vivió en la actual Kaliningrado (la Königsberg de su época). Aunque los alemanes, que son mucho mejores guardianes de sus esencias históricas, siempre han dejado muy claro que era prusiano.

Siguiendo el ejemplo alemán, soy de los que piensa que las figuras históricas de relieve que nacieron en los territorios de la Corona hispana son españoles o hispanos (precisamente por ser súbditos de dicha Corona), aunque sea muy correcto añadir que son de origen flamenco, borgoñón, napolitano, milanés, novohispano, neogranadino, rioplatense, peruano, etc. Lo de italiano es también un error muy común y que incluso cometen grandes escritores de novela histórica.

Italia es un Estado que nace en la segunda mitad del siglo XIX, con lo que, en puridad, solo se debe hablar de individuos de dicha nacionalidad en relación con los nacidos en ese territorio a partir de entonces. Por tanto, si se habla de Caravaggio como pintor italiano cuando nació en el Milán español y desarrolló la mayor parte de su vida artística en el virreinato de Nápoles (territorio también hispano), cometemos, de nuevo, el mismo error que decir que Kant era ruso, simplemente por haber nacido en un territorio que hoy en día pertenece a la Federación Rusa.

Pero en esta ocasión no me referiré a españoles nacidos en territorios del Imperio como Juan de Austria, Caravaggio, Brueghel el Viejo, sor Juana Inés de la Cruz, Martín de Porres, Bodega y Quadra y tantísimos otros personajes históricos de primer nivel, sino a aquellos otros que no nacieron en territorios de la Corona hispana, pero se nacionalizaron españoles y sirvieron la mayor parte de su vida adulta a las órdenes del rey de España. Me centraré en los que considero los cinco más relevantes, pero en esta lista podrían incluirse muchos otros.

Cristóbal Colón

La apropiación de la figura de Colón por parte de Italia tiene delito por partida doble. En primer lugar, porque hay argumentos que contradicen una patria genovesa, como el hecho de que nunca hubiese hablado o escrito en ligur. Portugueses, gallegos, mallorquines, valencianos y otros exhiben, igualmente, argumentos interesantes a su favor.

En segundo lugar, porque, aunque pudiese ser de origen genovés, eso no lo haría italiano, por lo que señalamos anteriormente. Incluso, en su posible época de nacimiento, que se desconoce, Génova podría estar bajo soberanía francesa.

Cristóbal Colón tomando posesión del Nuevo MundoLibrary of Congress

En cualquier caso, tras las capitulaciones de Santa Fe recibe cargos de gran importancia, como almirante del Mar Océano, virrey y gobernador de las tierras a descubrir. Además, en todos los documentos de la época figura como natural o súbdito castellano.

Américo Vespucio

A diferencia de Colón, sí se sabe a ciencia cierta que Vespucio era de origen florentino. La Florencia en la que nace es una república independiente bajo el mecenazgo de los Médicis y cuna del Renacimiento. Sin embargo, viajará a Sevilla a finales de 1491 o principios de 1492 y allí comenzará una vida completamente distinta como navegante.

Se sospecha que, incluso, fue espía de la Corona española durante el tiempo que navegó para Portugal. Vespucio fue naturalizado castellano en 1505, mismo año en el que se casa con María Cerezo.

Vespucio despierta «América» (grabado, 1638)

Como es bien conocido, en el pequeño libro que publica en 1504, Mundus Novus y, contrariamente a lo que opinaban otros exploradores, como el propio Colón, establece que las tierras descubiertas conforman un nuevo continente, lo que llevaría al cartógrafo Martín Waldseemüller a bautizar con su nombre al Nuevo Mundo.

Fernando de Magallanes

Al igual que en el caso de Colón con respecto a Italia, los portugueses siempre han intentado adueñarse de la figura de Magallanes. Este aristócrata, originario posiblemente de Oporto, mantuvo, en cualquier caso, unas muy malas relaciones con la Corona portuguesa. Es posible que, tras sus expediciones a la India y Malaca, no viese recompensados sus servicios; también, durante las campañas en que participó en África, fue acusado de traficar ilegalmente con los musulmanes, acusaciones que nunca fueron probadas, pero que dañaron su relación con Manuel I.

Retrato de Fernando de Magallanes en 1810Library of Congress / Wikimedia Commons

La guinda habría sido el rechazo del rey portugués a su plan de buscar un canal en el continente americano que uniese ambos océanos y llegar a las Molucas por la ruta de occidente. El resto es historia muy conocida.

No solo Carlos V aprobó su plan, lo naturalizó, lo nombró almirante de la flota y caballero de la Orden de Santiago, mientras Portugal hacía todo lo posible por torpedear su plan primero y la parte indicoatlántica de la circunnavegación, que completará Elcano posteriormente.

Alejandro Farnesio

El III duque de Parma nace en Roma en 1545. Era hijo de Octavio Farnesio y de Margarita de Parma (hija natural de Carlos V). Alejandro estudió en la universidad de Alcalá y desde joven mostró un gran interés y vocación por la carrera militar. Luchó en Lepanto junto a su tío Juan de Austria, comandando tres galeras y participando personalmente en los abordajes.

Pero donde realmente despuntará como uno de los mejores generales de la historia es en la guerra de los 80 años, en donde consiguió un gran número de importantes victorias. Muchos historiadores opinan que, gracias a sus campañas y sus buenas dotes diplomáticas, la rebelión de las provincias del norte solamente se ciñó a los actuales Países Bajos, salvando, e incluso conformando, lo que hoy en día es Bélgica para la Corona hispana.

También participó, junto a la Liga Católica, en las guerras de religión en Francia. Consiguió romper el asedio de París en 1590, siendo su entrada en la capital francesa vitoreada por los parisinos.

Ambrosio Spínola

Fue un aristócrata de origen genovés, nacido en 1569, época en la que Génova era, de hecho, un protectorado de la Monarquía hispana. Incluso su hermano Federico combatió, bajo los colores hispanos, contra los rebeldes flamencos. Ambrosio, hastiado de las intrigas y rencillas políticas de las grandes familias genovesas, ofreció sus servicios al rey de España y, de hecho, costeó personalmente el reclutamiento de nuevos soldados, por lo que se le ofreció el mando de uno de los tercios que combatían, en la guerra de los 80 años, contra los rebeldes neerlandeses.

En 1605 es nombrado maestre de campo y general del ejército de Flandes. En la campaña de ese año liberará importantes plazas y, pasando de una estrategia defensiva a otra ofensiva, tomará otras en poder de los rebeldes. Fue favorable a la denominada tregua de los 12 años.

Rendición de Breda, cuadro de Velazquez que represenra la toma de la ciudad holandesa por el ejército español en 1625, durante la Guerra de los 80 AñosOtero Herranz, Alberto

Con la reanudación de la guerra conseguiría su más sonado éxito: la rendición de Breda, hecho inmortalizado por Velázquez en el cuadro de Las lanzas. Spínola obtendrá los más altos honores de la Corona española. Fue grande de España, duque de Sesto, marqués de los Balbases, caballero de las órdenes de Santiago y del Toisón de Oro.

También fue gobernador de Milán. Sin embargo, su visión más pragmática y sensata de la política hispana en Europa no siempre fue escuchada por Felipe III y por Felipe IV, y su gran popularidad acabaría despertando la envidia y animadversión del conde duque de Olivares.