La casa natal de Hitler en Austria se convierte en una comisaría

La casa natal de Hitler en Austria se convierte en una comisaría

Austria inaugura una comisaría en la casa natal de Hitler para frenar las peregrinaciones neonazis

En la entrada se alza el emblema de la policía, pero en la acera se ha conservado una lápida conmemorativa con la inscripción: «Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más el fascismo. Millones de muertos nos lo recuerdan»

La casa donde nació el dictador Adolf Hitler ha reabierto sus puestas tras convertirse en una comisaría de policía, con la que Austria busca evitar que el edificio se convierta en un lugar de peregrinación para quienes glorifican el nazismo.

Tras varios años de obras, el edificio situado en Braunau am Inn, cerca de la frontera con Alemania, alberga desde ahora el nuevo Centro Policial de la ciudad y dependencias de la Academia de Seguridad, donde también se impartirán cursos de formación para agentes, incluidos contenidos relacionados con los derechos humanos.

«La policía de hoy es exactamente lo contrario del simbolismo que está asociado a este lugar. Representa la democracia y el Estado de derecho, la libertad y la dignidad humana, así como su defensa incondicional frente a todos aquellos que las amenazan, contra cualquier forma de extremismo y totalitarismo», dijo el ministro austríaco del Interior, Gerhard Karner, durante la ceremonia de inauguración de la comisaria.

La remodelación ha transformado por completo el edificio

La remodelación ha transformado por completo el edificioAFP

La remodelación ha transformado por completo el edificio, sustituyendo su antigua fachada amarilla por otra blanca y funcional, inspirada en su aspecto original del siglo XVII.

Sobre la entrada se alza el emblema de la policía, pero en la acera se ha conservado el monumento conmemorativo que recuerda a las víctimas del nazismo con la inscripción: «Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más el fascismo. Millones de muertos nos lo recuerdan».

Un lugar de exaltación del dictador nazi

Aunque Hitler residió en este edificio sus primeros tres años de vida antes de que su familia abandonara Braunau, desde la década de 1930 se había convertido en un punto de encuentro de nazis y después de la Segunda Guerra Mundial de grupos neonazis.

Desde hace décadas, la casa lleva atrayendo a aquellos que quieren glorificar a Hitler, a pesar de que el Estado austríaco alquilase el edificio con el objetivo de impedir, precisamente, que se convirtiera en un lugar de exaltación del dictador nazi.

Según informó el semanario alemán Der Spiegel, la semana anterior a la reapertura del edificio, unos hackers manipularon Google Maps para sustituir la dirección de la casa, Salzburger Vorstadt 15, por el número 88, un código utilizado por neonazis para referirse a «Heil Hitler», dado que la H es la octava letra del abecedario.

Con la inauguración de la comisaría se pone fin a décadas de debate sobre el uso de un edificio cargado de simbolismo y que algunos intelectuales e historiadores austríacos han señalado como ejemplo de las dificultades del país para afrontar la memoria de su pasado nazi.

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