La Vía Egnatia

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No todos los caminos llevaban a Roma: un estudio revela que otras ciudades estaban mejor conectadas

Otras urbes del Imperio estaban mejor comunicadas por carretera

A pesar de que el dicho «todos los caminos llevan a Roma» sea famoso, un nuevo estudio revela que la realidad era muy distinta. Esta investigación, liderada por investigadores de la Universidad de Aarhus y con participación de la Universidad Autónoma de Barcelona y el CSIC, demuestra que otras ciudades romanas estaban mejor conectadas que Roma en la Antigüedad.

Ciudades importantes como Antioquía, Ancira (la actual Ankara) y Bizancio, en lo que hoy es Turquía, así como Corinto, en Grecia, estaban «mejor ubicadas que Roma» para aquellos que viajaban por tierra, según recoge el estudio publicado en la revista Nature Communications.

En su apogeo, en el año 117 d. C., el Imperio romano abarcaba casi 2,1 millones de millas cuadradas (5,5 millones de kilómetros cuadrados) alrededor del mar Mediterráneo, ocupando gran parte de Europa, Oriente Medio y el norte de África, según señaló el equipo en el estudio.

Para apoyar la conquista militar y la pacificación de las nuevas regiones que iba incorporando, así como para facilitar el transporte de mercancías y personas entre el campo, las ciudades y los puertos, el Imperio romano realizó importantes inversiones en infraestructura vial terrestre.

Variables topográficas

Variables topográficasNature Communications

Por ello, «los ingenieros que diseñaron el trazado de las carreteras solían elegir las rutas más favorables, evitando pendientes pronunciadas y promoviendo caminos con condiciones propicias para el transporte con ruedas», señala la investigación.

En este sentido, los investigadores han descubierto que la «ruta intermediaria más importante» del imperio que han logrado identificar ni siquiera pasaba por Roma. En su lugar, «recorre la costa del norte de África y el Levante pasando por Antioquía y cerca de Ankara, cruza a Europa en Constantinopla y se desplaza a través del valle del Po y Milán hasta Francia», según explicó a la revista especializada Live Science Tom Brughmans, coautor del estudio y profesor de arqueología clásica en la Universidad de Aarhus, en Dinamarca.

Para los autores del trabajo de investigación, la singular ubicación de Roma fue, probablemente, la principal razón por la que no estaba tan bien conectada a la red de carreteras como otras ciudades, como, por ejemplo, Corinto o Ancira.

Cuando «consideramos todos los desplazamientos dentro de la península italiana, nos sorprendió descubrir que la carretera más central sigue en realidad la costa opuesta del Adriático, evitando Roma por completo», indicó Brughmans.

El estudio también reveló que ciudades como Corinto estaban mejor conectadas a la red vial porque las carreteras que las atravesaban unían la península griega del Peloponeso con el resto de Grecia. En el caso de Ancira, su mejor conexión se debía a que era un importante centro de transporte para Anatolia.

Sin embargo, aunque la investigación solo se centra en las conexiones viales, los expertos subrayan que la ubicación central de Roma en el Mediterráneo significaba que habría sido un importante cruce de las principales rutas marítimas, señalan los expertos.

Con ello, el equipo animó a que los próximos estudios analicen el transporte marítimo y fluvial e integren sus hallazgos con el estudio que están realizando sobre las calzadas romanas, porque considerar ambas vías en conjunto podría ayudar a los investigadores a comprender mejor las redes de transporte romanas.

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