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Pedro Sánchez, a primera hora del Pleno de este jueves

Pedro Sánchez, a primera hora del Pleno de este juevesEFE

Pleno en el Congreso

El Gobierno pierde 800 millones de euros de fondos europeos en una tarde por su incapacidad para convalidar un decreto ley

El Congreso tumba el decreto ley de lobbies por amplia mayoría, la solución de emergencia que, teóricamente, el Ejecutivo había encontrado. Y aprueba las ayudas a Ceuta con el voto a favor del PP

El Gobierno está tan débil en el Parlamento que ya solo le dan los votos para aprobar los reales decretos leyes que conllevan medidas ante circunstancias extraordinarias. Ya sea ante la guerra de Irán, los aranceles de Donald Trump o, ahora, la invasión de Ceuta.

El Pleno de este jueves en el Congreso se saldó con un 1-1 que, en realidad, no es un empate, sino otro revolcón para el Gobierno. El Ejecutivo solo fue capaz de salvar uno de los dos reales decretos leyes que llevó a convalidación de la Cámara Baja, el que contiene 309 millones en ayudas urgentes para la ciudad autónoma.

Perdió el otro, que cayó derogado en la arena parlamentaria con los votos en contra del de PP, Vox, Junts y UPN y las abstenciones del PNV y Podemos. Se trata del real decreto ley de los lobbies, con el que el ministro Óscar López pretendía tapar un fracaso mayor: la incapacidad del Ejecutivo para sacar adelante la Ley de transparencia e integridad de las actividades de los grupos de interés, que lleva desde febrero de 2025 atascada en la Cámara Baja.

Sin plan B

Al no conseguir esto último, el Gobierno aprobó este real decreto ley para evitar perder 800 millones de euros en transferencias pendientes de los fondos europeos de recuperación. Fuentes gubernamentales dan ahora ese dinero por perdido y reconocen que no tienen plan B, porque asumen que no van a poder desatascar el proyecto de ley de lobbies si ni siquiera han logrado una mayoría simple para este decreto ley.

Podía haber sido aún peor, porque durante horas pareció que la votación iba a provocar un cisma en el Ejecutivo. Sumar llegó a amagar, y a anunciar, que votaría en contra al no estar de acuerdo con que los sindicatos sean incluidos en la categoría de grupos de interés, porque según ellos no les mueve el interés económico. Finalmente pasó por el aro y sus diputados votaron a favor, salvo tres: Aina Vidal, que como había votado telemáticamente con anterioridad se quedó en el 'no' y Enrique Santiago y Gerardo Pisarello, que se abstuvieron.

Habría sido la primera vez que Sumar votara en contra de un real decreto ley aprobado por el Consejo de Ministros del que forma parte (tiene en él a la vicepresidenta Yolanda Díaz y a cuatro ministros). En cualquier caso, no es el primero que el Congreso tumba al Gobierno este año. De hecho, es el séptimo. Y tres de ellos eran con medidas en materia de vivienda y alquileres. El Ejecutivo se comprometió a aprobar, a la vuelta del verano, un nuevo real decreto ley sobre vivienda, el cuarto, que esta vez sí estuviera pactado de antemano con los socios. Para que no fuera derogado al cabo de un mes, como los anteriores. Sin embargo, la crisis de Ceuta ha dinamitado la agenda que tenía prevista Sánchez para el arranque del curso.

Por lo que respecta al real decreto ley con ayudas a Ceuta, el PP votó a favor y evitó así la envolvente que le tenía preparada el Gobierno. Los socialistas suspiraban por que los populares votaran en contra, como Vox. Para así recriminarles su patriotismo «de quita y pon» para con un territorio en el que, además, gobiernan.

De hecho, durante la sesión de control al Gobierno de horas antes, el vicepresidente Carlos Cuerpo había preguntado a la bancada del PP: «Hoy es un día importante. Podemos demostrar que queremos dar un paso para apoyar a Ceuta en este Congreso. En unas horas tendremos la posibilidad de votar para convalidar el real decreto ley de apoyo a Ceuta. ¿Qué va a hacer el PP, señoría?, ¿va a apoyar a Ceuta?».

Los populares no contestaron en ese momento, pero sí lo hicieron después con su voto favorable. No obstante, el Gobierno y el PSOE seguirán con el discurso de que el PP no quiere resolver el problema de Ceuta, sino que se enquiste. Y que el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, está trabajando para los intereses de su partido y no en favor de los de los ceutíes.

El Pleno de este jueves volvió a reflejar que todos los partidos del hemiciclo, salvo el PSOE, están básicamente esperando el pitido final de la legislatura. El presidente afirmó la semana pasada que los Presupuestos de 2027 llegarán al Congreso antes de fin de año, lo que significaría utilizar su previsible derrota en el debate de las enmiendas de totalidad (el primer corte que deberían pasar) para disolver las Cortes y convocar las elecciones en febrero o marzo. Pero los partidos de la mayoría de investidura no se lo creen hasta que lo vean. Mientras tanto, el Gobierno sigue acumulando derrotas y plomo en las alas.

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