Manuel Azaña fue presidente de la II República entre 1936 y 1939

Manuel Azaña fue presidente de la II República entre 1936 y 1939Foto: EFE / Edición: Paula Andrade

Dinastías y poder

El colegio de los agustinos donde estudió Manuel Azaña y que tuvo que cerrar durante la Segunda República

Su experiencia como estudiante interno en El Escorial quedó reflejada en El jardín de los frailes, publicada como libro en 1927. La obra combina recuerdos escolares y autobiografía

María Cristina no solo dio continuidad a la dinastía de los Borbones como esposa de Alfonso XII y madre de Alfonso XIII, sino que también dejó su nombre ligado a la enseñanza universitaria en El Escorial. El Real Colegio de Estudios Superiores María Cristina, hoy adscrito al CEU, fue inaugurado el 9 de octubre de 1893 y quedó confiado a la Orden de San Agustín.

En el salón de entrada del centro se conserva un retrato de la reina regente. Su figura fue retratada también por el conde de Romanones en Doña María Cristina de Habsburgo y Lorena. La discreta regente de España, publicada en 1933.

Aunque antes de la fundación del María Cristina, El Escorial ya contaba con otro centro educativo vinculado a la monarquía: el Real Colegio Alfonso XII. Refundado en 1875 bajo el impulso del monarca, estaba destinado principalmente a la enseñanza secundaria y al bachillerato.

Real Colegio de Estudios Superiores María Cristina

Real Colegio de Estudios Superiores María Cristina

El Rey Alfonso XII se convirtió en el principal mecenas de sus dotaciones científicas. Los agustinos asumieron su dirección en 1885. Unos años después, en 1892, María Cristina promovió la creación de un centro de estudios superiores que llevaría su nombre. Ambos colegios, situados a poca distancia –el Alfonso XII dentro del monasterio y el María Cristina en la Casa de la Compaña, frente al conjunto monástico ordenado por Felipe II–, quedaron vinculados a dos miembros de la Familia Real durante la Restauración.

En enero de 1901, la regente y el Rey Alfonso XIII recibieron al rector, padre José María de las Cuevas, que estuvo acompañado por el hijo del duque de Sotomayor, junto a otros alumnos de Derecho y Ciencias. Le presentaron un ejemplar de El Colegial, periódico que editaba el centro y que estaba dedicado a María Cristina.

En 1906, con motivo de la boda de Alfonso XIII con María Cristina, un grupo de estudiantes del centro escribió una carta solicitando que «tratándose de solemnizar un fausto acontecimiento para la nación… no debe alterarse la fecha de los exámenes o la alteración debe hacerse en la forma que sea del gusto de los interesados» (El Universo, 17 de abril de 1906). Eran alumnos libres.

Entre los alumnos del María Cristina figura Manuel Azaña, futuro presidente del Gobierno y de la Segunda República. Su experiencia como estudiante interno en El Escorial quedó reflejada en El jardín de los frailes, publicada como libro en 1927. La obra combina recuerdos escolares y autobiografía.

El estudio de José María Marco sobre la creación literaria y autobiográfica de Azaña ayuda a comprender el sentido del libro: una reconstrucción literaria de la juventud del escritor desde la perspectiva de su madurez. El colegio aparece como el escenario de una etapa importante en su formación intelectual y de su posterior distanciamiento de la religión en la que había sido educado.

Primera junta directiva de la Asociación de Antiguos Alumnos del Real Colegio de Estudios Superiores María Cristina de El Escorial, en el año 1920

Primera junta directiva de la Asociación de Antiguos Alumnos del Real Colegio de Estudios Superiores María Cristina de El Escorial, en el año 1920Real Centro Universitario María Cristina

La proclamación de la Segunda República, en abril de 1931, abrió una etapa de reformas que afectó especialmente a las relaciones entre la Iglesia y el Estado. La Constitución de diciembre de aquel año estableció restricciones a las congregaciones religiosas, desarrolladas posteriormente por la Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas, aprobada el 2 de junio de 1933, muy combatida por la CEDA.

La norma prohibía a las órdenes religiosas ejercer la enseñanza, salvo en la formación de sus propios miembros. La medida afectó directamente a los colegios dirigidos por los agustinos en El Escorial. El María Cristina tuvo que interrumpir su actividad docente, mientras que el Alfonso XII trasladó su actividad a Madrid bajo el nombre de Calderón de la Barca.

La prohibición de enseñar impuesta a las órdenes religiosas fue una de las medidas más controvertidas de la República. Sus defensores la presentaron como parte de la construcción de un sistema educativo laico. Para los católicos y gran parte de los españoles, suponía una restricción de la libertad de enseñanza y de la actividad de instituciones que llevaban décadas formando alumnos. Los agustinos tuvieron que reorganizar su labor y abandonar la actividad educativa que desarrollaban en El Escorial.

El estallido de la Guerra Civil, en julio de 1936, agravó la situación de los religiosos del monasterio. El 6 de agosto, miembros de la comunidad agustiniana fueron trasladados a Madrid, donde varios quedaron encarcelados en la prisión de San Antón. Durante los meses siguientes, numerosos religiosos fueron asesinados en el contexto de la violencia que se extendió por la capital y sus alrededores.

Entre las víctimas se encontraba Julián Zarco Cuevas (1887-1936), agustino, historiador y director de la Biblioteca Real de El Escorial. Su trabajo de catalogación e investigación de los fondos documentales del monasterio le había convertido en una figura destacada de la vida cultural.

Zarco fue asesinado en Paracuellos del Jarama el 30 de noviembre de 1936, después de haber sido detenido y encarcelado en San Antón. Su muerte se inscribe en las matanzas de presos que tuvieron lugar en las inmediaciones de Madrid durante aquellos meses. Otros religiosos de la comunidad corrieron la misma suerte.

Al finalizar la guerra, en 1939, el Real Colegio Alfonso XII regresó a El Escorial. El deterioro de sus instalaciones obligó temporalmente a compartir aulas y dormitorios con alumnos del María Cristina. La actividad educativa se recuperó progresivamente, mientras la comunidad tuvo que afrontar las consecuencias materiales del conflicto. El María Cristina obtuvo reconocimiento oficial como centro universitario en 1944, siendo ministro de Educación el católico José Ibáñez Martín.

La relación de estos colegios con la monarquía ha continuado en época contemporánea. En 1992, el entonces Príncipe Felipe participó en los actos del centenario del María Cristina. Posteriormente, en 1998, Juan Carlos I visitó el centro. Ambas visitas mantuvieron la presencia de la Familia Real en la historia de una institución cuyo nombre recuerda a la reina regente que impulsó su fundación.

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