Protesta en Bagdad por la quema del Corán Suecia y Dinamarca
Dinamarca aprobará una ley antiblasfemia para perseguir la quema del Corán
El gobierno danés justifica la medida en los problemas de seguridad causados por las quemas del libro sagrado musulmán
El gobierno danés está dispuesto a poner límites a la libertad de expresión para impedir la quema del Corán en actos de protesta ante embajadas de países musulmanes.
Dinamarca justifica la necesidad de dicha ley en la necesidad de perseverar los objetos de especial importancia para una comunidad religiosa.
Sin embargo, no han sido las décadas de cristianofobia toleradas por la sacrosanta defensa de la libertad de expresión, si no la protesta violenta de los países musulmanes ante la ola de actos de protesta organizados por radicales donde se quema el libro sagrado islámico.
El Servicio de Seguridad e Inteligencia de Dinamarca había advertido que las quemas del Corán sin que las autoridades danesas hagan nada para impedirlas han aumentado la amenaza terrorista contra Dinamarca.
Es precisamente la justificación de la seguridad lo que ha llevado al gobierno danés a querer tipificar como delito el daño o destrucción de objetos de importancia religiosa.
El proyecto de ley no incluye como delito las expresiones verbales o escritas, como las también polémicas viñetas contra Mahoma, pero sí la quema de objetos como el Corán o la Biblia en un acto público. Estos actos podrían castigarse con hasta dos años de cárcel.
Según el ministro de Justicia, Peter Hummelgaard, las quemas del Corán «impactan negativamente en la seguridad de los daneses, tanto en el extranjero como en Dinamarca».
«La libertad de expresión es una piedra angular de la democracia danesa, y la libertad de expresarse es un valor fundamental para nuestra sociedad», argumentó.
En ese sentido, aseguró que la medida no afectará a la libertad de expresión garantizada por la democracia danesa: «La propuesta del gobierno es una medida específica que no cambia el hecho de que debemos mantener una libertad de expresión muy amplia en Dinamarca».
«Quemar, dañar o destruir los textos sagrados sólo sirve para provocar por provocar. Esos hechos han puesto a Dinamarca en una situación difícil en el extranjero y el gobierno no se pueden quedar de brazos cruzados», afirmó antes de añadir que «los libros no están para quemarse, sino para leerse».
A su vez, el ministro de Exteriores, Lars Looke Rasmussen, también justificó la necesidad de tipificar como delito la quema del Corán debido a los problemas de seguridad causados a Dinamarca.
«Dinamarca es vista en gran parte del mundo como un país donde se apoya el insulto y la denigración de otros países y religiones». «Me complace que ahora tengamos una propuesta sobre la mesa que permita poner fin a ese tipo de insultos y denigraciones».