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Tripulación del 2S7 "Pion" de la 43ª Brigada de Artillería en acción

Tripulación del 2S7 «Pion» de la 43ª Brigada de Artillería en acciónGenya Savilov/AFP

Europa ensaya fórmulas para rearmarse y ayudar a Ucrania ante las amenazas de Trump y Putin

Los líderes de los veintisiete Estados miembros asisten, este jueves en Bruselas, a una cumbre extraordinaria donde debatirán la propuesta de movilizar hasta 800.000 millones en Defensa

«Vivimos los tiempos más peligrosos y trascendentales», alertó este martes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, antes de anunciar su plan Rearm Europe (Rearmar Europa), que busca movilizar hasta 800.000 millones en Defensa. La invasión rusa de Ucrania entró, el pasado mes de febrero, en su cuarto año y este ha sido el tiempo que Bruselas ha tardado en reaccionar. La Unión Europea, una vez más, hace gala de su máxima de que se refuerza ante las crisis, pero esta última no es como ninguna que haya afrontado antes. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió ya en 2017, en un discurso en la Sorbona, que Europa no puede depender de Estados Unidos. Nada cambió.

Siete años después, con una guerra en el corazón del Viejo Continente, y con la irrupción de Donald Trump en la Casa Blanca, Bruselas ha despertado. Muchos consideran que demasiado tarde. Este jueves, los líderes de los veintisiete Estados miembros se reúnen en la capital comunitaria para asistir a la cumbre extraordinaria sobre Ucrania y defensa europea. Esta cita se presenta como un momento clave para la arquitectura de seguridad del continente, sobre todo tras la decisión de Trump de suspender la ayuda militar a Kiev, cortar el intercambio de información de Inteligencia, y cuando las relaciones entre ambos países, y con los socios europeos, están en la cuerda floja.

Bruselas debe tomar las riendas de su propio destino y, para ello, Von der Leyen adelantó este martes las líneas generales para conseguir que Europa se rearme y pueda hacer frente a un mundo cada vez más hostil, donde las viejas alianzas ya no valen nada. El plan de la alemana, que envió por escrito a los jefes de Estado de los Veintisiete, plantea una mayor flexibilidad fiscal para animar a los países a invertir en Defensa, en torno a unos 650.000 millones a lo largo de cuatro años, sin que este gasto suponga una infracción del pacto de estabilidad. El objetivo es que las capitales consigan invertir hasta el 1,5 % del PIB en esta área estratégica. La Alianza Atlántica (OTAN) ya estableció el mínimo en un 2 % del PIB, mientras que Trump llegó a hablar de un 5 %.

Entre los países europeos existen grandes diferencias en cuanto a la inversión en Defensa, mientras que los Bálticos –más amenazados por Rusia– se encuentran a la cabeza en gasto militar, con Polonia con un 4 % del PIB; España, por ejemplo, está a la cola con el 1,28 %. Ante este escenario, Bruselas presiona al Gobierno de Pedro Sánchez para que destine, al menos, 25.000 millones a inversión en Defensa durante los próximos cuatro años.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, llega a la sede de la Comisión Europea en Bruselas

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, llega a la sede de la Comisión EuropeaAFP

Entre los otros mecanismos que Von der Leyen anunció esta semana se contemplan préstamos de 150.000 millones para las capitales, el acceso a los fondos que se quedaron sin repartir del fondo de recuperación de la pandemia por la covid-19, Next Generation, o financiación a través del Banco Europeo de Inversiones (BEI), dirigido por Nadia Calviño.

Todas estas palancas deberán ser aprobadas y acordadas por los líderes de los Veintisiete, algo que no suele ser tarea fácil. Eslovaquia, con el populista Robert Fico a la cabeza, ya ha advertido de que se opone a rearmar Ucrania con fondos de la Unión Europea. La Hungría de Viktor Orbán también ha mostrado sus reticencias al plan de Von der Leyen. La guerra en Ucrania también será tema de discusión de la cumbre extraordinaria de Bruselas. Los líderes europeos debatirán cómo utilizar los activos rusos congelados –unos 200.00 millones– desde el inicio de la invasión lanzada por el Kremlin.

Asimismo, desde la capital comunitaria esperan que en la declaración de la cumbre se incluya un plan anunciado el mes pasado por la alta representante de Asuntos Exteriores de la UE, Kaja Kallas, para enviar a Ucrania al menos 1,5 millones de municiones de artillería este año, así como otros equipos como sistemas de defensa aérea, misiles y drones. Von der Leyen llegó a decir que había que convertir al país europeo en «puercoespín de acero que sea indigerible para cualquier invasor».

Nuevo encuentro entre Trump y Zelenski

«No necesito describir la gravedad de las amenazas a las que nos enfrentamos. O las devastadoras consecuencias que tendremos que soportar si esas amenazas llegan a producirse», declaró este martes Von der Leyen, con rictus serio y en una rueda de prensa sin preguntas. La exministra de Defensa alemana planteó un escenario poco alentador para el Viejo Continente si no se tomaban medidas de inmediato. «La verdadera cuestión que se nos plantea es si Europa está preparada para actuar con la decisión que dicta la situación», prorrumpió. La respuesta llegará este jueves y quedará reflejada en una declaración conjunta que podría marcar un antes y un después en la historia de la UE y de la arquitectura de seguridad del continente.

Zelenski y Trump chocan abiertamente en la Casa Blanca durante una reunión en la que debían firmar un acuerdo para compartir las riquezas minerales de Ucrania y discutir un acuerdo de paz con Rusia.

Zelenski y Trump chocan abiertamente en la Casa Blanca durante una reuniónAFP

Trump ha empujado a Bruselas a actuar y rápido. El encontronazo entre el mandatario republicano y el ucraniano, Volodimir Zelenski, el pasado viernes en el Despacho Oval y retransmitido en directo al mundo entero, desencadenó una fuerte reacción europea que salió en bloque a apoyar a Zelenski.

Casi una semana después, parece que la tensión se va diluyendo y, según dejó caer la portavoz del Gobierno galo, Sophie Primas, el ucraniano podría volver a Washington, acompañado de Macron y el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, para firmar, de una vez por todas, el acuerdo que le da acceso a Estados Unidos a explotar las tierras raras ucranianas y sentar así las bases de unas posibles negociaciones de paz. Un anuncio que, poco después, salió a desmentir el propio Elíseo.

A pesar de las continuas idas y venidas de París y Londres, el mandatario ucraniano se mostró abierto, por primera vez, este miércoles a pactar una tregua parcial con el ruso Vladimir Putin para detener los ataques aéreos y marítimos, así como un intercambio de prisioneros.

La propuesta del ucraniano va en línea con la ya anunciada por Macron la semana pasada al volver de la cumbre de Londres. En una entrevista con Le Figaro, el francés planteó un alto el fuego de un mes para poner a prueba las verdaderas intenciones de Putin. Sobre el posible envío de tropas europeas a Ucrania, Macron señaló que los soldados serían desplegados en una hipotética segunda fase. Starmer, sin embargo, se mostró algo más cauto y explicó que, de momento, se están barajando varias opciones para Ucrania.

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