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Protestas en Turquía contra el GobiernoAFP

La oposición turca pide «manifestaciones semanales» y «un boicot económico profundo»

Más de 1.900 personas han sido detenidas en los últimos días, muchas trasladadas a prisiones fuera de Estambul

Las protestas antigubernamentales en Turquía han tomado un nuevo rumbo con el llamamiento del líder del Partido Republicano del Pueblo (CHP), Özgür Özel, a la organización de manifestaciones semanales y a un boicot económico contra empresas cercanas al presidente Recep Tayyip Erdogan. La detención del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoğlu, ha encendido las movilizaciones más grandes en años, extendiendo las demandas más allá de su liberación para incluir el fin del retroceso democrático y la liberación de otros opositores políticos.

El fin de semana, cientos de miles de personas se congregaron en un parque de Estambul en un acto de apoyo a Imamoğlu. Durante su discurso, Özel amplió la lista de boicots contra empresas que respaldan al gobierno, señalando específicamente al conglomerado Doğuş Group, dueño de medios progubernamentales y negocios populares como la cadena de restaurantes Nusr-Et del chef Nusret Gökçe, más conocido como Salt Bae. «No compramos productos de quienes anuncian en NTV, no vemos NTV y no pasamos por la puerta de Nusr-Et», proclamó Özel ante la multitud.

A pesar de los intentos de la oposición por mantener las protestas en orden, los enfrentamientos con la policía han sido constantes. Más de 1.900 personas han sido detenidas en los últimos días, muchas trasladadas a prisiones fuera de Estambul. Los estudiantes han estado en el centro de las manifestaciones, desafiando las medidas de austeridad impuestas por el gobierno y denunciando la falta de oportunidades bajo el mandato de Erdogan.

El boicot ha sumado adeptos entre la clase media urbana, con negocios previamente concurridos que ahora lucen vacíos. Sin embargo, también ha generado una reacción en los sectores afines al gobierno, que han inundado las redes sociales con imágenes de personas apoyando a las empresas señaladas. En respuesta, Erdogan ha acusado a la oposición de intentar debilitar la economía turca y desestabilizar al país. «No daremos crédito a políticos irresponsables que buscan sabotear a empresarios y trabajadores con llamados al boicot», declaró.

Ozgur Ozel, líder de la oposición en TurquíaAFP

Mientras el gobierno ha decretado un feriado extendido por la festividad de Eid al-Fitr, con la intención de dispersar las movilizaciones, los líderes estudiantiles aseguran que no abandonarán las calles.

El CHP apuesta por que el boicot evolucione hacia una huelga general, mientras que los sindicatos exploran su participación en las protestas.